Para celebrar el 25 aniversario del Observatorio Internacional Gemini, estudiantes de escuelas cercanas al telescopio Gemini Sur, en Chile, solicitaron que este instrumento astronómico obtuviera nuevas imágenes del objeto NGC 6302, mejor conocido como la Nebulosa de la Mariposa.
El telescopio Gemini Sur, ubicado en Cerro Pachón, en la región de Coquimbo en el norte de Chile, es la mitad austral del Observatorio Internacional Gemini. Su contraparte, Gemini Norte, opera desde una de las islas del archipiélago de Hawái.
Una mariposa a miles de años luz
La Nebulosa de la Mariposa se encuentra a una distancia estimada entre 2,500 y 3,800 años luz, dentro de la constelación de Escorpio. Para dimensionar esa distancia, un año luz equivale a alrededor de nueve billones de kilómetros, según un comunicado del NOIRLab, el organismo que opera el Observatorio Internacional Gemini.
Aunque las nebulosas planetarias suelen presentar formas circulares —lo que llevó a los primeros astrónomos a asociarlas con la apariencia de planetas—, NGC 6302 destaca por su silueta asimétrica que recuerda a un insecto alado. Esta estructura surge debido a una estrella enana blanca situada en el centro del objeto, que se encuentra en las últimas etapas de su vida y expulsa capas de gas y polvo a medida que evoluciona.
Las emisiones de la estrella envejecida moldean las características “alas”, mientras que el calor que irradia hace brillar los gases que componen la nebulosa, creando un efecto visual que ha maravillado a generaciones de astrónomos.
Historia y observación
El descubrimiento de NGC 6302 suele atribuirse al astrónomo estadounidense Edward E. Barnard, quien la documentó en 1907. No obstante, registros previos sugieren que el astrónomo escocés James Dunlop pudo haberla observado ya en 1826. También es conocida como la Nebulosa Insecto o Caldwell 69.
El Observatorio Internacional Gemini es financiado en parte por la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos (NSF), de la cual también forma parte el NOIRLab, encargado de su operación. La participación de estudiantes en este proyecto forma parte de los esfuerzos del observatorio por acercar la ciencia y la astronomía a las comunidades locales.