Durante años, Emma Coronel guardó silencio mientras su nombre aparecía ligado a los círculos del narcotráfico y a la vida del líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”. Pero la producción Casada con El Chapo: Emma Coronel habla, estrenada por la plataforma Oxygen, marca un punto de quiebre: por primera vez, la exreina de belleza ofrece su versión directa, sin intermediarios y con un mensaje de arrepentimiento dirigido a las víctimas del crimen organizado.
La noche de su transmisión, el documental paralizó a la audiencia hispana en Estados Unidos. Coronel expuso detalles íntimos de su relación con Guzmán, los años de persecución, su experiencia durante el juicio que culminó con la cadena perpetua del capo y el impacto emocional que asegura haber vivido en silencio. Entre sus declaraciones, destaca una disculpa que nunca antes había pronunciado: “Me solidarizo con todas las personas que han perdido a un ser querido, que han sufrido… Lo siento mucho”.
Nacida en California y criada en un rancho de Durango, Coronel relata una infancia marcada por la precariedad: “Vivía en casa con mis padres y tres hermanos. No había agua potable ni electricidad… estábamos completamente aislados del mundo”. Según explica, en esa región muchos agricultores recurrían al cultivo de marihuana como única vía de subsistencia. “O te mueres de hambre, o haces lo que tienes que hacer para sobrevivir”, afirma.
Tenía 17 años cuando conoció a Guzmán durante una fiesta local en la que participaba como candidata en un certamen de belleza. “Me dijeron que había una persona importante en la fiesta y que quería bailar conmigo. Llegó un hombre y me dijo: ‘Me llamo Joaquín’”. Poco después de cumplir 18, se casaron en una ceremonia simbólica en el rancho familiar: “No tuvimos una unión civil”, aclara.
En el documental, Coronel insiste en que nunca participó en actividades criminales ni presenció actos de violencia. “Gracias a Dios, nunca he estado en una situación en la que haya visto a alguien perder la vida”, sostiene. También asegura que Guzmán mantenía separadas su vida familiar y criminal: “Él no hablaba conmigo sobre su trabajo. Ni yo le preguntaba”.
Tras su liberación en septiembre de 2023, Coronel dice estar enfocada en reconstruir su vida y apoyar a sus hijas. Actualmente, trabaja en modelaje y desarrolla su propia marca, intentando —según afirma— dejar atrás la sombra que aún envuelve su historia. “Quiero seguir adelante con mi vida”, expresa en un mensaje que busca marcar el inicio de una nueva etapa.