Aunque la frase “y fueron felices para siempre” persiste en el imaginario colectivo, la realidad matrimonial en México muestra un panorama distinto. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las parejas con más de 20 años de convivencia son actualmente las que más se divorcian en el país, un fenómeno que ha comenzado a identificarse como “divorcio gris”.
En su reporte correspondiente a 2024, el INEGI registró 161 mil 932 divorcios a nivel nacional, lo que representa una tasa de 1.79 separaciones por cada mil habitantes de 18 años o más. Lejos de concentrarse únicamente en matrimonios jóvenes, el 33.8% de los divorcios ocurrió en parejas que llevaban 21 años o más de casadas, rompiendo la idea de que la duración garantiza la permanencia del vínculo.
La principal causa de disolución matrimonial fue el divorcio incausado, que permite terminar el matrimonio sin necesidad de justificar un motivo y que representó el 67.2% de los casos. Le siguieron el divorcio por mutuo consentimiento, con el 31.3%, y la separación del hogar conyugal por más de un año, con el 0.8%.
El análisis demográfico señala que la edad promedio al momento del divorcio fue de 41.1 años para las mujeres y 43.6 años para los hombres. En contraste, el 19.4% de los divorcios correspondió a matrimonios con entre uno y cinco años de duración, y el 17.9% a uniones de entre diez y quince años.
La presencia de hijos también influye en este fenómeno. El 55.1% de los matrimonios que concluyeron legalmente no tenía hijos; el 22.5% tenía uno y el 16.2% dos. Solo el 5.5% de los divorcios involucró a familias con más de dos hijos.
En el ámbito territorial, Campeche registró la tasa más alta de divorcios del país, con 4.89 por cada mil habitantes adultos, seguido de Nuevo León (3.52), Tamaulipas (3.32), Sinaloa (3.21) y Aguascalientes (3.12). En contraste, las tasas más bajas se observaron en Veracruz (0.91), Chiapas (1.16) y el Estado de México (1.21).
El informe también documentó 683 divorcios entre parejas del mismo sexo, de los cuales 439 fueron entre mujeres y 244 entre hombres, reflejando la diversidad de este fenómeno social.
Especialistas señalan que el aumento del llamado divorcio gris responde a múltiples factores, entre ellos la mayor independencia económica de las mujeres, la salida de los hijos del hogar, una esperanza de vida más larga que impulsa la búsqueda de bienestar personal, el desgaste emocional tras décadas de convivencia y la reducción del estigma social y de las barreras legales. Tendencias similares se han observado en países como Estados Unidos, donde las separaciones en personas mayores de 50 años se han duplicado desde 1990.
Los datos del INEGI confirman así una transformación profunda en las dinámicas familiares mexicanas, donde la duración del matrimonio ya no es sinónimo de permanencia y la decisión de separarse se asocia cada vez más con la búsqueda de calidad de vida y satisfacción personal.