En San Miguel de Allende, Guanajuato, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la entrega de la documentación agraria que reconoce oficialmente la creación del Ejido Nuevo Cruz del Palmar, una resolución pacífica a un conflicto de tierras que se prolongó durante más de 80 años y que forma parte del Plan de Justicia de los Pueblos Chichimeca y Otomí del noreste de Guanajuato y el semidesierto de Querétaro.
Durante el acto, la mandataria subrayó que los Planes de Justicia no solo deben quedar establecidos en la Constitución, sino traducirse en acciones concretas que garanticen los derechos de los pueblos originarios. Destacó que el reconocimiento de la tierra ancestral es el primer paso para saldar deudas históricas y construir soluciones conjuntas con las comunidades. “Hoy estamos entregando este reconocimiento de un nuevo ejido, que representa la resolución pacífica de un conflicto histórico y el reconocimiento de la tierra como base de la justicia”, afirmó.
Sheinbaum detalló que el Plan de Justicia contempla diversas acciones en Guanajuato y Querétaro, entre ellas la recuperación de la Capilla del Puerto de Calderón; la construcción de cinco comedores escolares; la operación del Centro de Excelencia de Partería y Bienestar; la incorporación de 712 jóvenes al programa Jóvenes Construyendo el Futuro; y la entrega de mil 123 apoyos de vivienda. Añadió que continúan pendientes tareas como el decreto y catálogo de lugares sagrados, la restauración de capillas familiares, la certeza jurídica en la tenencia de la tierra, el reconocimiento de tierras ancestrales, la dotación de agua potable y la ampliación de programas como Sembrando Vida, Gasolineras del Bienestar y Caminos Artesanales, cuyo presupuesto se duplicará este año a nivel nacional.
La Presidenta recordó que fue con la llegada de la Cuarta Transformación cuando se reconocieron constitucionalmente los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes, mediante la reforma aprobada en 2024. Anunció que este reconocimiento se fortalecerá con la entrega de presupuesto directo a las comunidades a través del Fondo para el Bienestar de los Pueblos Indígenas y Afrodescendientes (FAISPIAM), que en esta región ha canalizado 92.4 millones de pesos.
Asimismo, reconoció al expresidente Andrés Manuel López Obrador por iniciar los Planes de Justicia con una disculpa histórica al pueblo Yaqui y destacó su legado en favor de los pueblos originarios, citando un fragmento de su libro Grandeza, en el que se resalta a las comunidades indígenas como la esencia del pueblo de México.
Por su parte, el director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes, informó que se han invertido 793.8 millones de pesos en el Plan de Justicia para los pueblos Chichimeca y Otomí, beneficiando a 119 mil habitantes de 111 comunidades indígenas. Entre las acciones destacadas mencionó la expropiación de 701 hectáreas para la recuperación de la Zona de Monumentos Arqueológicos Cañada de la Virgen, obras de agua, electrificación, caminos artesanales, apoyos productivos, vivienda y la construcción del Centro de Excelencia en Partería y Bienestar del IMSS Bienestar.
La directora de teatro y dramaturga Jesusa Rodríguez reconoció la visión del gobierno federal al colocar a los pueblos originarios como una prioridad nacional y aseguró que las acciones de justicia continuarán en otras regiones del país. En representación de las autoridades indígenas, Nadia Rodríguez Ramírez, delegada de Cieneguilla, Tierra Blanca, agradeció el reconocimiento otorgado a las comunidades y llamó a que el desarrollo respete los cerros y territorios ancestrales.
Finalmente, Israel Ramírez González, presidente del Comisariado del Ejido Nuevo Cruz del Palmar, expresó su agradecimiento a la Jefa del Ejecutivo Federal por el reconocimiento del nuevo ejido, al señalar que con este acto se salda una deuda histórica con los pueblos indígenas de la región.