El llamado síndrome del Arca de Noé, caracterizado por la acumulación de animales domésticos sin la capacidad de brindarles los cuidados adecuados y con una negación persistente del problema, es un trastorno poco visible, pero con implicaciones graves en la salud mental, el bienestar animal y la salud pública, advirtió la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
De acuerdo con un comunicado de la máxima casa de estudios, este fenómeno se presenta principalmente en adultos mayores que atraviesan situaciones de abandono, pérdidas afectivas significativas o soledad. Hugo Sánchez Castillo, profesor de la Facultad de Psicología, explicó que muchos casos están vinculados con el denominado síndrome del nido vacío, cuando los hijos se van de casa o fallece la pareja, lo que lleva a que los animales se conviertan en una fuente de afecto y compañía que, con el tiempo, deriva en una acumulación patológica.
El especialista señaló que, aunque no existen estadísticas oficiales, algunos estudios estiman que alrededor del 1% de la población mundial podría padecer este síndrome. Añadió que la tendencia cultural a normalizar la adopción múltiple de mascotas puede favorecer su aparición, ya que en ciertos contextos sociales se percibe como un acto de protección animal, aun cuando existan condiciones de hacinamiento y riesgos sanitarios.
“Hoy es común que alguien tenga tres o cuatro gatos y la sociedad lo vea como un defensor de los animales. El problema surge cuando en un departamento reducido conviven muchos animales; ahí hablamos de hacinamiento y de un riesgo sanitario serio”, advirtió Sánchez Castillo.
En cuanto a la atención de quienes padecen este trastorno, el académico explicó que se requiere terapia psicológica y, en casos más graves, apoyo farmacológico con antidepresivos o ansiolíticos. Subrayó que la familia juega un papel clave, ya que el rechazo social suele agravar la patología, y precisó que el proceso de desprenderse de los animales debe ser gradual y acompañado.
Sánchez Castillo añadió que, aunque el síndrome del Arca de Noé está reconocido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), en México son pocas las instituciones que cuentan con personal capacitado para atenderlo. Enfatizó que no se trata de un gesto de amor desbordado hacia los animales, sino de una patología que requiere atención clínica y social especializada.
Desde la perspectiva de la etología, Claudia Edwards Patiño, profesora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, señaló que este trastorno es un problema creciente que combina maltrato animal, afectaciones a la salud pública y vacíos legales. Advirtió que el bienestar de los animales se ve comprometido en aspectos como la nutrición, el ambiente, la salud, la conducta y el estado mental.
La especialista agregó que el rescate de animales en estas condiciones representa un desafío considerable, ya que los albergues suelen carecer de espacio para recibir a decenas o incluso cientos de ejemplares, lo que obliga a fragmentar los grupos sociales que los animales habían formado, generándoles mayor estrés y sufrimiento.
Ante este panorama, especialistas de la UNAM insistieron en la necesidad de visibilizar el síndrome del Arca de Noé y reconocerlo como un problema complejo que rebasa la idea del amor por los animales, al combinar factores psicológicos, sociales y de salud pública que requieren una atención multidisciplinaria.