El Instituto Nobel de Noruega confirmó este viernes que el nombre de la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, la opositora venezolana María Corina Machado, se filtró de manera ilegal antes de que se hiciera público el anuncio oficial en octubre pasado, lo que ha desatado una investigación interna para determinar responsabilidades.
Según informó el organismo, durante la noche del 9 al 10 de octubre, día en que se reveló el galardón en Oslo, las probabilidades de que Machado resultara vencedora se dispararon en cuestión de horas —del 3.75 % a cerca del 73 %— en la plataforma de apuestas Polymarket, sin que previamente la líder opositora hubiera sido señalada como favorita por expertos o medios de comunicación.
El portavoz del Instituto Nobel, Erik Aasheim, señaló que existen evidencias de que ciertos actores pudieron haber accedido de forma indebida a información sobre la decisión del Comité Nobel, lo que motivó la apertura de la investigación. A pesar de los indicios, las pesquisas hasta ahora no han logrado determinar cómo se obtuvo la información, quién estuvo detrás ni si se trató de un actor privado o estatal.
Por su parte, el director del Instituto Nobel, Kristian Berg Harpviken, declaró a medios internacionales que no es descartable la participación de un actor estatal en la filtración, aunque se continúa evaluando todas las posibilidades y se han aplicado correcciones tras identificar vulnerabilidades en los sistemas informáticos de la institución.
El caso ha generado gran controversia, ya que Machado, de 58 años, fue galardonada por su labor en defensa de los derechos democráticos y su lucha por una transición pacífica del régimen en Venezuela. La opositora incluso dedicó parte de su reconocimiento al expresidente de Estados Unidos Donald Trump y entregó simbólicamente su medalla en la Casa Blanca, en un acto que también fue tema de debate internacional.
El Comité Nobel, por su parte, ha reiterado que el premio es indisociable de la persona a la que fue concedido y que, pese a las circunstancias que rodean la filtración, la distinción sigue siendo válida e histórica.
La investigación sigue en curso y podría tener implicaciones sobre la transparencia del proceso de asignación del galardón más prestigioso del mundo en materia de paz.