Las empresas a nivel global, incluido México, aún se encuentran lejos de incorporar de manera estratégica los riesgos climáticos y ambientales en su toma de decisiones, pese a que estos representan una de las principales amenazas económicas a nivel mundial, advirtió Jimena Marván, directora de Chapter Zero México.
Al explicar los alcances del informe Crecimiento frente a la disrupción climática, presentado en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, Marván subrayó que, por octavo año consecutivo, dicho organismo colocó a los riesgos ambientales entre los más relevantes para la economía global. En ese contexto, alertó que el cambio climático podría costarle a la economía mundial más de 1.5 billones de dólares anuales en pérdidas de productividad y salud hacia 2050, mientras que, sin medidas de adaptación, las empresas enfrentarían impactos directos en su operación de hasta 1.2 billones de dólares al año.
“La idea es poderles dar [a las empresas] un marco muy pragmático que les permita navegar de manera responsable, estratégica y proactiva todas estas disrupciones climáticas y su relación con la naturaleza, con claridad sobre los riesgos, pero también sobre cómo convertirlos en oportunidades”, señaló Marván durante una entrevista con Aristegui en Vivo.
Explicó que Chapter Zero es una iniciativa del Foro Económico Mundial creada hace casi cinco años, que hoy opera como una alianza global con presencia en más de 70 países y 34 capítulos. Desde esta red, se trabaja de manera directa con los consejos de administración para dotarlos de herramientas que les permitan enfrentar de forma responsable los efectos de la crisis climática y la degradación ambiental.
No obstante, pese a la magnitud del desafío, Marván indicó que únicamente 35 por ciento de las empresas cuenta actualmente con planes estratégicos sólidos para adaptarse a los cambios físicos del planeta derivados de la actividad humana. “Estamos lejos de mover a las empresas y de que estos temas se piensen de manera verdaderamente estratégica”, afirmó.
En el caso de México, detalló que Chapter Zero trabaja con empresas, consejeros independientes y patrimoniales para incorporar de forma permanente la discusión climática y ambiental en los consejos de administración, con base en información clara y datos que permitan decisiones distintas a las tradicionales. La operación en el país inició hace cuatro años con un enfoque en la formación de consejeros, lo que dio origen a un programa ejecutivo que este año alcanzará su quinta edición, con alrededor de 30 horas de capacitación en temas de clima, naturaleza y sostenibilidad, orientadas al negocio.
Marván explicó que los principios promovidos por Chapter Zero se estructuran en cuatro ejes: considerar los temas climáticos y de naturaleza como una responsabilidad fiduciaria de los consejeros; integrar la estrategia climática como parte central del negocio; identificar riesgos y oportunidades ambientales con información estructurada y gobernanza clara desde el consejo; y garantizar la transparencia y consistencia en el reporte de información ambiental, al mismo nivel que la financiera.
“El objetivo es que los consejos cuenten con una visión integral de los temas que deben estar en la mesa para incidir no solo en el desempeño financiero, sino en la permanencia y el valor de la empresa en el mediano y largo plazo”, concluyó.
Finalmente, Marván llamó a los consejos de administración a reflexionar y formarse en estos temas, en un entorno marcado por la complejidad geopolítica y la transformación acelerada del planeta, que están modificando de manera profunda las condiciones para la toma de decisiones empresariales. El informe completo puede consultarse en el sitio web de Chapter Zero México.