La falta de recursos económicos, infraestructura adecuada y personal especializado impide que casi la mitad de los 94 millones de personas afectadas por cataratas en el mundo pueda acceder a una cirugía para recuperar la vista, alertó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo con un estudio publicado este miércoles en la revista OMS, alrededor de 15 millones de personas con cataratas sufren ceguera, mientras que otros 17 millones padecen problemas de visión moderados o graves. La agencia sanitaria de la ONU llamó a sus Estados miembros a acelerar las medidas para ampliar la cobertura de este tratamiento.
El problema es particularmente grave en regiones en desarrollo como África, donde solo uno de cada cuatro pacientes puede someterse a la cirugía, pese a que se trata de un procedimiento relativamente sencillo, de aproximadamente 15 minutos, considerado uno de los más costo-efectivos en el ámbito de la salud.
Stuart Keel, responsable técnico de la OMS para atención ocular, discapacidad visual y ceguera, señaló en rueda de prensa que persisten importantes desigualdades en el acceso al tratamiento. Las mujeres, por ejemplo, enfrentan mayores barreras que los hombres en muchos contextos, lo que agrava las brechas en salud visual.
El informe destaca que las poblaciones que habitan en regiones cercanas al Ecuador, donde existe mayor exposición a la radiación solar, presentan un mayor riesgo de desarrollar cataratas y otras enfermedades oculares.
En las últimas dos décadas, la cobertura global de cirugía de cataratas aumentó aproximadamente 15 puntos porcentuales. Sin embargo, el envejecimiento de la población en numerosos países ha incrementado la prevalencia de la enfermedad, lo que dificulta alcanzar las metas internacionales. Para esta década se prevé un aumento adicional de 8.4 puntos porcentuales en la cobertura, cifra insuficiente para lograr el objetivo de 30 puntos fijado por la OMS para 2030.
Ante este panorama, la organización instó a los gobiernos a reforzar la prevención y el tratamiento mediante acciones concretas, como la incorporación de exámenes oculares en la atención primaria y una mayor inversión en infraestructura quirúrgica básica.
“Muchas personas todavía tienen que pagar estas cirugías de su bolsillo, por lo que necesitamos que los gobiernos gestionen mejor estos procedimientos y que los incluyan en los seguros sociales”, subrayó Keel.
Asimismo, la OMS recomendó mejorar la distribución del personal oftalmológico, que suele concentrarse en zonas urbanas, dejando sin atención suficiente a comunidades rurales o remotas.
Las cataratas se producen cuando el cristalino —la lente natural del ojo— se vuelve opaco, lo que ocasiona visión borrosa, deslumbramientos y dificultad para distinguir colores. Si bien la edad avanzada es el principal factor de riesgo, también influyen la exposición a rayos ultravioleta (UVB), la diabetes, el tabaquismo y el uso prolongado de corticoesteroides.
La OMS enfatizó que ampliar el acceso a la cirugía no solo mejoraría la calidad de vida de millones de personas, sino que también contribuiría al desarrollo social y económico, al permitir que más individuos mantengan su independencia y productividad.