El muralista Guillermo Monroy Becerril, destacado representante de la plástica mexicana y discípulo directo de Frida Kahlo, falleció este miércoles 11 de febrero a los 102 años de edad, un mes después de haber celebrado su aniversario de vida.
De acuerdo con su hijo, el músico Guillermo Diego Monroy, el artista murió en su domicilio. Sus restos son velados hoy y mañana en la funeraria Hispano-Mexicana de Cuernavaca, Morelos.
En el comunicado difundido la tarde de este miércoles, su hijo informó: “Guillermo Diego participa a familiares, amig@s, instituciones y medios de comunicación el fallecimiento de su padre, el gran maestro y artista, destacado representante de la plástica mexicana y alumno entrañable de Frida Kahlo, Guillermo Monroy Becerril”.
Discípulo de una generación histórica
Originario de Tlalpujahua, Michoacán, Monroy Becerril estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda” durante la década de los años 40, donde tuvo como maestros a figuras fundamentales del muralismo como Diego Rivera, José Chávez Morado y la propia Kahlo.
Formó parte del grupo de discípulos directos de la pintora junto a Fanny Rabel, Arturo García Bustos y Arturo Estrada, con quienes participó en intervenciones emblemáticas como las realizadas en la pulquería La Rosita, el Hotel Posada del Sol y el Museo Anahuacalli.
Reconocimientos y vigencia
A lo largo de su extensa trayectoria, Guillermo Monroy fue objeto de múltiples distinciones. En 2024 recibió la “Medalla Bellas Artes de Oro” en la categoría de Artes Visuales. Un año antes, en 2023, fue reconocido con la “Venera José María Morelos y Pavón” por sus aportes al arte y la cultura, así como el nombramiento de “Morelense de Excelencia”, entidad en la que residió durante casi seis décadas.
En 2021, la Secretaría de Turismo y Cultura de Morelos presentó en el Jardín Borda la exposición individual “Guillermo Monroy, plástica revolucionaria y amorosa, una entrega total”, que reunió buena parte de su producción artística.
Apenas el año pasado, el muralista expuso su obra en la muestra colectiva “Los Fridos”, primero en la Casa de la Cultura Reyes Heroles y posteriormente en la Cámara de Diputados, confirmando la vigencia de su legado incluso después de cumplir un siglo de vida.
Con su fallecimiento, México despide a uno de los últimos vínculos vivos con la generación de artistas formados directamente por Frida Kahlo y protagonistas de una etapa clave del arte nacional del siglo XX.