El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que instruirá a diversas agencias federales a identificar y hacer públicos archivos relacionados con objetos voladores no identificados (Ovnis), fenómenos aéreos no identificados (UAP) y posibles formas de vida extraterrestre.
A través de su cuenta en Truth Social, Trump señaló que la medida busca recopilar documentos sobre asuntos “altamente complejos, pero extremadamente interesantes e importantes”, y transparentar información que durante décadas ha alimentado especulaciones en torno a estos fenómenos.
El mandatario precisó que la acción involucrará al Departamento de Guerra y a otras dependencias federales, con el objetivo de revisar y eventualmente liberar archivos clasificados vinculados con reportes históricos sobre avistamientos y estudios oficiales.
Las declaraciones se producen luego de que el expresidente Barack Obama participara en un pódcast conducido por el periodista Brian Tyler Cohen, donde respondió a preguntas rápidas sobre la existencia de vida extraterrestre. Ante la consulta directa sobre si los extraterrestres son reales, Obama comentó: “Son reales, pero yo no los he visto”, y añadió que no existen instalaciones secretas subterráneas, salvo que se tratara de una conspiración tan amplia que incluso ocultara información al presidente en funciones.
Trump criticó esas palabras y aseguró a reporteros a bordo del Air Force One que Obama “dio información clasificada” y cometió “un grave error”. No obstante, reconoció que él mismo desconoce si existen formas de vida extraterrestre, aunque defendió la necesidad de abrir los archivos gubernamentales relacionados con estos temas.
Posteriormente, Obama precisó en Instagram que durante su mandato no vio “pruebas” de contacto con extraterrestres, aunque consideró probable que exista vida más allá de la Tierra debido a la vastedad del universo.
El interés público en torno a estos asuntos tiene antecedentes históricos. En 2013, la CIA desclasificó documentos que confirmaron la existencia del Área 51, base militar creada por orden del presidente Dwight Eisenhower en la década de 1950 para realizar pruebas del avión espía U-2.
La nueva iniciativa anunciada por Trump reaviva el debate sobre la transparencia gubernamental y el manejo de información clasificada en torno a fenómenos aéreos no identificados, un tema que sigue captando la atención pública y política en Estados Unidos.