Practicar ejercicio no solo fortalece los músculos, también transforma el cerebro. Un estudio publicado en la revista científica Neuron reveló el mecanismo cerebral que explica por qué muchas personas reportan sentirse mentalmente más despejadas después de hacer deporte.
La investigación, encabezada por el científico Nicholas Betley, de la Universidad de Pensilvania, utilizó modelos con ratones —cuyo cerebro comparte similitudes funcionales con el humano— para analizar cómo el ejercicio físico modifica la actividad neuronal y desencadena mejoras fisiológicas y metabólicas.
“Mucha gente dice sentirse más ágil y tener la mente más clara después de hacer ejercicio, y eso nos llevó a querer comprender qué ocurre en el cerebro tras practicar deporte”, explicó Betley en un comunicado.
Neuronas que permanecen activas tras el ejercicio
Los investigadores sometieron a los roedores a entrenamientos diarios en cintas de correr durante varias semanas, utilizando técnicas genéticas, moleculares y de imagen para monitorear su actividad cerebral.
Detectaron que, tras correr, aumentaba la actividad en el hipotálamo ventromedial, región encargada de regular el uso de energía, el peso corporal y los niveles de glucosa en sangre. En particular, identificaron la activación de un grupo específico de neuronas llamadas SF-1 (factor esteroidogénico 1), que no solo se activaban durante el ejercicio, sino que permanecían activas hasta una hora después.
Tras dos semanas de entrenamiento continuo, los ratones mostraron mayor resistencia física: podían correr más rápido y durante más tiempo. Además, la activación de las neuronas SF-1 era más intensa que al inicio del experimento, lo que sugiere que el cerebro “aprende” y consolida los beneficios del ejercicio.
Cuando los científicos bloquearon estas neuronas, los animales se fatigaron rápidamente y no desarrollaron mejoras metabólicas, respiratorias ni de flujo sanguíneo.
“Este resultado nos indica que las neuronas SF-1 tienen una importancia vital para activar circuitos neuronales y fortalecer el cerebro tras el ejercicio”, subrayó Betley.
Adaptación metabólica y posible aplicación clínica
De acuerdo con los investigadores, la activación de estas neuronas ayuda al cuerpo a utilizar de forma más eficiente la glucosa almacenada, facilitando una recuperación más rápida y permitiendo que músculos, pulmones y corazón se adapten a entrenamientos más intensos.
Expertos externos también destacaron la relevancia del hallazgo. Coral Sanfeliu, neurocientífica del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona, señaló que en el futuro podría explorarse la posibilidad de activar estos circuitos neuronales sin necesidad de ejercicio físico, lo que beneficiaría a personas con movilidad reducida.
Por su parte, Carlos Matute, presidente de la Sociedad Española de Neurociencia, consideró que el estudio introduce un concepto novedoso: el historial de ejercicio queda registrado en circuitos cerebrales específicos, lo que confirma que el cerebro no solo responde al entrenamiento, sino que es esencial para consolidar sus beneficios.
Diversas investigaciones recientes han confirmado que incluso actividad física moderada, como caminar más pasos al día, mejora funciones cognitivas y emocionales. El nuevo hallazgo aporta ahora evidencia sobre el engranaje neuronal que hace posible esa sensación de claridad mental tras el ejercicio.
El mensaje científico es claro: cuando se entrena el cuerpo, también se está entrenando el cerebro.