En una de las operaciones más relevantes de la industria del entretenimiento en los últimos años, Fox Corporation anunció este lunes la adquisición de la plataforma de streaming Roku por 22 mil millones de dólares, una transacción con la que busca expandir su presencia en el negocio digital, fortalecer su oferta publicitaria y posicionarse en un mercado cada vez más concentrado.
La empresa controlada por la familia Murdoch informó que la compra representa un paso decisivo en su estrategia de crecimiento, siete años después de haber vendido gran parte de sus activos de cine y entretenimiento a Disney para enfocarse en noticias y deportes en vivo.
“Es un momento decisivo para Fox”, afirmó el director general de la compañía, Lachlan Murdoch, al destacar que la operación permitirá al grupo evolucionar más allá de la televisión tradicional y ganar terreno en el ecosistema del video bajo demanda.
La transacción, cuya conclusión está prevista para el primer semestre de 2027, otorgará a Fox el control de una de las principales plataformas de agregación de contenidos del mundo. Roku cuenta actualmente con más de 100 millones de usuarios y opera como una puerta de acceso a múltiples servicios de streaming, además de ofrecer programación propia, principalmente gratuita y financiada mediante publicidad.
A diferencia de gigantes como Netflix o Disney+, Roku basa la mayor parte de su modelo de negocio en la comercialización de espacios publicitarios y en las comisiones que recibe por las suscripciones contratadas a través de su plataforma. En 2025, el 87 por ciento de sus ingresos provinieron de estas actividades.
Especialistas consideran que la adquisición permitirá a Fox incrementar la visibilidad de sus propios contenidos dentro del ecosistema digital. Además, la operación le proporcionará acceso a una valiosa base de datos sobre hábitos de consumo, preferencias y perfiles de audiencia, uno de los activos más codiciados por anunciantes y plataformas de contenido.
Actualmente, Fox tiene una presencia limitada en el mercado del streaming de pago. Su plataforma Fox One, lanzada en agosto de 2025, superó apenas los dos millones de suscriptores al cierre del año pasado. Sin embargo, con la compra de Roku, la empresa apuesta por ampliar su alcance y competir en mejores condiciones frente a otros conglomerados mediáticos.
Durante una conferencia con inversionistas, Lachlan Murdoch aseguró que Roku mantendrá su carácter de plataforma abierta y seguirá ofreciendo acceso a servicios competidores. En el mismo sentido, el director financiero de Fox, Steve Tomsic, destacó que la “neutralidad” continuará siendo un elemento central del negocio.
La oferta contempla un pago de 160 dólares por acción de Roku, de los cuales 96 dólares serán en efectivo y el resto mediante acciones de Fox.
Analistas del sector consideran que la operación fortalece a ambas compañías en un momento de intensa consolidación de la industria audiovisual. A diferencia de otros grupos que enfrentan elevados niveles de endeudamiento, tanto Fox como Roku llegan a la transacción con balances financieros relativamente sólidos.
El acuerdo también refuerza la apuesta de Fox por el streaming gratuito con publicidad, un segmento que ha ganado relevancia en los últimos años. Tras adquirir en 2020 la plataforma Tubi, la compañía suma ahora los más de 500 canales gratuitos que forman parte de la oferta de Roku.
La televisión conectada se ha convertido en uno de los principales canales de consumo audiovisual en Estados Unidos. Según datos de la industria, el 83 por ciento de los hogares con televisor ya utiliza dispositivos conectados a internet, mientras que los usuarios mantienen, en promedio, suscripciones activas a cuatro servicios de streaming, lo que incrementa la demanda por plataformas capaces de centralizar contenidos.
Expertos coinciden en que las plataformas agregadoras como Roku, Fire TV de Amazon, Google TV y TiVo se han convertido en actores estratégicos para anunciantes y empresas de medios debido a su capacidad para concentrar audiencias y recopilar información clave sobre el comportamiento de los consumidores.
Aunque persisten interrogantes sobre la integración de una empresa tecnológica enfocada en la innovación digital con un conglomerado tradicional de medios, analistas consideran que la operación responde a una lógica de mercado cada vez más orientada a la convergencia de contenidos, publicidad y tecnología.
Con esta compra, Fox busca asegurar su relevancia en la nueva era del entretenimiento digital y posicionarse en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria global de medios.