La Secretaría de Educación Pública (SEP) erogó mil 108 millones 999 mil 994 pesos en la adquisición de 13 mil 792 medallas de oro, plata y rosetas ornamentales destinadas al Premio Nacional de Antigüedad en el Servicio Público, de acuerdo con el contrato DGRMYS-DGRHYOAR-T2-001-2026.
El monto destinado a estas condecoraciones es equiparable —e incluso superior en algunos casos— al presupuesto anual de diversas instituciones del sector educativo y organismos autónomos, como la Subsecretaría de Educación Superior (mil 74 millones de pesos), la Universidad Pedagógica Nacional (mil 148 millones de pesos) y el extinto Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), cuyo último presupuesto en 2024 fue de mil 97 millones de pesos.
La compra fue realizada mediante adjudicación directa a la Casa de Moneda de México, e incluye medallas de distintos rangos y materiales para reconocer trayectorias de 25, 30, 40 y 50 años de servicio dentro de la administración pública federal.
De acuerdo con el anexo técnico del contrato, la adquisición consolida la entrega de reconocimientos para distintas dependencias bajo criterios de “economía, eficiencia, eficacia, imparcialidad, transparencia y honradez”, con base en la normatividad vigente. Las piezas deben cumplir con la Norma Oficial Mexicana NOM-033/1-SE-2020, que establece especificaciones sobre pureza de metales preciosos.
Entre los artículos adquiridos destacan 11 medallas de oro para reconocer 50 años de servicio, elaboradas en oro ley 0.900, con peso de 20.18 gramos y grabados alusivos al reconocimiento institucional. Asimismo, se incluyen mil 924 medallas “Maestro Rafael Ramírez” en plata ley 0.925 y 8 mil 213 condecoraciones “Maestro Ignacio M. Altamirano” en oro.
El gasto de la SEP también supera lo destinado por varias dependencias a programas educativos y becas. Entre ellos, el presupuesto de becas Elisa Acuña para estudiantes de la UNAM (903 millones de pesos) y del Instituto Politécnico Nacional (546 millones de pesos), así como el costo de producción de libros de texto gratuitos en 2023, que ascendió a mil 112 millones de pesos.
Además, la cifra invertida en medallas es comparable con los últimos presupuestos ejercidos por diversos órganos autónomos que fueron desaparecidos en el marco de la política de austeridad, como la Cofece, el IFT y la CRE, cuyos recursos anuales oscilaron entre los 400 y mil 600 millones de pesos.
En contraste, otras dependencias federales también realizaron adquisiciones similares para reconocimientos institucionales, aunque en montos significativamente menores. El Instituto Mexicano del Seguro Social, por ejemplo, destinó 11.9 millones de pesos para la compra de 5 mil 598 medallas de plata, mientras que la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México ejerció 8.6 millones de pesos.
En el extremo opuesto, la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional Anticorrupción reportó un gasto de apenas 2 mil 195 pesos en una medalla y una roseta.
El contrato de la SEP ha colocado nuevamente bajo escrutinio el costo de los reconocimientos al servicio público, en un contexto nacional marcado por la discusión sobre austeridad, eficiencia del gasto y prioridades presupuestales dentro de la administración federal.