El presidente de Argentina, Javier Milei, acusó sin presentar pruebas a los gobiernos de Brasil y México, así como al Partido Demócrata de Estados Unidos, de financiar una supuesta “campaña antiargentina” tras la derrota de la selección albiceleste frente a España en la final de la Copa Mundial de Futbol, disputada el pasado 19 de julio.
Durante una entrevista con Radio Mitre, el mandatario afirmó que el 25 por ciento de los recursos destinados a esa presunta campaña provinieron del gobierno brasileño y aseguró que también fue financiada por México y por el Partido Demócrata estadounidense. Según Milei, estos actores buscan impedir que prosperen las políticas que impulsa su administración.
En sus declaraciones, el mandatario sostuvo que Brasil, México y los demócratas representan «las cabezas progresistas» que, a su juicio, se oponen a que «las ideas de la libertad funcionen». Sin embargo, no presentó evidencia que respaldara sus afirmaciones.
Milei tampoco hizo referencia al comportamiento de integrantes de la selección argentina tras perder la final ante España por marcador de 1-0, ni a las críticas generadas por la actitud del equipo durante la ceremonia de premiación. Asimismo, omitió pronunciarse sobre las agresiones reportadas contra periodistas e influenciadores españoles, así como sobre expresiones racistas y clasistas atribuidas a algunos aficionados argentinos en redes sociales.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión entre Argentina y Brasil. El fin de semana, Milei participó en un acto político en São Paulo en respaldo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, donde lanzó severas descalificaciones contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, a quien llamó «ladrón», «basura socialista» y «presidiario».
Como respuesta, el gobierno brasileño llamó a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, y convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para solicitar explicaciones sobre la actuación del mandatario argentino en territorio brasileño.
Durante su visita a Brasil, Milei también criticó al ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien insultó públicamente por impedirle visitar al expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado ocurrido en enero de 2023.
Al justificar su intervención en la política brasileña, Milei recordó que Lula visitó en Buenos Aires a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria por un caso de corrupción, comentario que acompañó con nuevas descalificaciones hacia ambos líderes.
Las declaraciones del presidente argentino también provocaron críticas en medios de comunicación de su país. El diario La Nación calificó el episodio como una «crisis sin precedentes» con el principal socio comercial de Argentina y advirtió que especialistas en relaciones internacionales consideran que se trata del mayor conflicto diplomático entre Argentina y Brasil en las últimas cinco décadas.
El rotativo señaló además que la postura del mandatario contribuye a deteriorar la imagen internacional de Argentina al reavivar una ola de críticas en redes sociales relacionadas con expresiones xenófobas, racistas y violentas atribuidas a funcionarios, jugadores e hinchas argentinos.