La inteligencia artificial (IA) dejó de ser únicamente una herramienta para estudiar o realizar tareas y comienza a ocupar un espacio más personal en la vida cotidiana de los jóvenes mexicanos. De acuerdo con un estudio de la firma de ciberseguridad Kaspersky, 18% de la Generación Z en México interactúa con estas plataformas como si fueran una amiga, principalmente para mantener conversaciones casuales o buscar apoyo emocional.
El vínculo también alcanza temas que los usuarios consideran privados. El estudio señala que 21% de los jóvenes encuestados utiliza la IA para hablar sobre asuntos o realizar preguntas que preferiría no compartir con ninguna otra persona.
La adopción cotidiana de estas herramientas también es significativa: 30% de los jóvenes consultados aseguró utilizarlas diariamente o casi todos los días. Entre los principales usos se encuentran la búsqueda de información, con 58%; los estudios y el aprendizaje, con 50%; la generación de ideas, con 46%; y actividades laborales como análisis, redacción y elaboración de reportes, con 39%.
Sin embargo, el crecimiento en el uso de la IA no está acompañado por hábitos de seguridad digital suficientes. Solo 41% de los jóvenes afirmó aplicar de manera constante medidas de protección, como verificar la información obtenida o evitar compartir datos sensibles.
En contraste, 54% señaló que únicamente toma precauciones algunas veces, mientras que 5% reconoció que nunca aplica medidas de seguridad al utilizar estas herramientas.
María Isabel Manjarrez, investigadora senior de Seguridad para América Latina en el Equipo Global de Investigación y Análisis de Kaspersky, advirtió que la familiaridad con las plataformas puede generar una falsa sensación de privacidad.
La especialista señaló que cuando una conversación con una herramienta de IA resulta natural, útil o cercana, los usuarios pueden olvidar que continúan interactuando con un servicio digital y disminuir las precauciones sobre la información que comparten.
Entre los riesgos se encuentra la exposición de contraseñas, documentos de identidad, información financiera, historiales médicos y otros datos personales. También existe la posibilidad de confiar en información incorrecta o desactualizada y de caer en sitios fraudulentos que imitan servicios legítimos de inteligencia artificial para obtener datos con fines de estafa.
Ante este escenario, especialistas recomiendan verificar las respuestas de IA antes de utilizarlas para tomar decisiones importantes, particularmente en ámbitos académicos, financieros, legales o médicos. También aconsejan evitar proporcionar información confidencial y revisar las políticas de privacidad de las plataformas.
El estudio subraya que el crecimiento de la inteligencia artificial entre la Generación Z debe estar acompañado por una mayor cultura de ciberseguridad y pensamiento crítico, de manera que los usuarios puedan aprovechar sus beneficios sin bajar la guardia ante los riesgos de compartir información personal en estos servicios digitales.