Los videos sobre salud mental en TikTok se han convertido en una vía de acceso a testimonios personales, explicaciones de síntomas y recomendaciones para afrontar dificultades emocionales. Sin embargo, diversas investigaciones advierten que parte del contenido difundido en la plataforma presenta información engañosa o insuficientemente sustentada, lo que puede influir en la percepción de los usuarios sobre los trastornos psicológicos.
Una revisión publicada por The Guardian el 31 de mayo de 2025 encontró información errónea en 52 de 100 videos seleccionados bajo el hashtag #mentalhealthtips. Psicólogos, psiquiatras y académicos evaluaron las publicaciones para identificar problemas en sus recomendaciones y explicaciones.
El resultado corresponde exclusivamente a los videos analizados y no representa la proporción de contenido incorrecto en toda la plataforma. Tampoco permite determinar qué porcentaje de las publicaciones disponibles en 2026 contiene información falsa.
Desde la Universidad de Birmingham, la investigadora Ruth Page ha señalado que evaluar estos contenidos requiere considerar tanto la exactitud de las afirmaciones como el contexto en el que se presentan, las credenciales de sus autores y las expectativas que pueden generar entre quienes los consultan.
En un análisis que incluyó comentarios de 600 videos publicados por 90 creadores, su equipo recurrió a profesionales de la salud mental y personas con experiencia directa en estas condiciones para examinar publicaciones seleccionadas. Entre los aspectos identificados se encuentran las generalizaciones, la falta de equilibrio en las explicaciones y la difusión de expectativas poco realistas.
El contenido sobre TDAH también genera preocupación
Otra investigación, publicada el 19 de marzo de 2025 en la revista científica PLOS One por especialistas de la Universidad de Columbia Británica, examinó 100 de los videos más vistos bajo el hashtag #ADHD, relacionado con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
El estudio, encabezado por Vasileia Karasavva, encontró que menos de la mitad de las afirmaciones sobre síntomas coincidía con los criterios establecidos en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.
Además, los investigadores analizaron las respuestas de 843 estudiantes universitarios y encontraron que un mayor consumo habitual de videos sobre TDAH estaba relacionado con estimaciones más elevadas de la frecuencia del trastorno en la población y con una mayor disposición a recomendar publicaciones, incluso aquellas evaluadas de manera desfavorable por especialistas.
Los autores precisaron que estos resultados muestran asociaciones, pero no demuestran que el consumo de TikTok sea la causa directa de esas percepciones. También señalaron que los videos fueron recopilados el 10 de enero de 2023, aunque el artículo se publicó en 2025.
Un antecedente publicado en The Canadian Journal of Psychiatry en 2022 llegó a conclusiones similares. En ese trabajo, Anthony Yeung, Enoch Ng y Elia Abi-Jaoude evaluaron 100 videos sobre TDAH: 52% fue clasificado como engañoso, 27% correspondió a experiencias personales y 21% fue considerado útil.
Los autores advirtieron que algunos contenidos atribuyen exclusivamente al TDAH síntomas que también pueden presentarse en otras condiciones, lo que puede favorecer interpretaciones equivocadas. Reconocerse en una descripción publicada en redes sociales, por tanto, no es suficiente para establecer un diagnóstico.
TikTok busca impulsar voces médicas
Ante la circulación de información sanitaria en su plataforma, TikTok anunció el 29 de octubre de 2024 la creación de su Clinician Creator Network en Reino Unido, integrada inicialmente por 19 profesionales de la salud vinculados al Servicio Nacional de Salud británico (NHS).
La empresa explicó que la iniciativa busca promover la participación de profesionales sanitarios y recibir sus comentarios sobre la experiencia de difundir información médica en la plataforma. También informó sobre la disponibilidad de recursos del NHS en determinadas búsquedas relacionadas con la salud y su colaboración con la red FIDES de la Organización Mundial de la Salud.
Estas medidas buscan facilitar el acceso a información confiable, aunque la presencia de profesionales y recursos sanitarios no elimina por sí misma el riesgo de encontrar publicaciones imprecisas.
Cómo identificar recomendaciones confiables
Los especialistas recomiendan adoptar una actitud crítica ante los consejos de salud mental difundidos en redes sociales y distinguir entre los testimonios personales y las recomendaciones clínicas.
Entre las principales medidas se encuentran comprobar la formación y las credenciales de quien publica, revisar las fuentes que respaldan sus afirmaciones y contrastar la información con instituciones sanitarias y estudios científicos.
También aconsejan identificar posibles intereses comerciales, especialmente cuando un video promueve productos, tratamientos o servicios, y evitar asumir que una experiencia individual puede aplicarse a todas las personas.
Cuando una publicación genera dudas sobre síntomas o un posible trastorno, la recomendación es utilizarla como punto de partida para formular preguntas a un profesional, en lugar de considerarla una herramienta diagnóstica.
Aunque TikTok puede contribuir a crear comunidades de apoyo, compartir experiencias y reducir el estigma asociado con los problemas psicológicos, los estudios subrayan la importancia de acompañar ese acceso con información verificable y orientación profesional para evitar interpretaciones equivocadas sobre la salud mental.