Brasil aprobó una nueva legislación que prohíbe el uso de teléfonos celulares en las escuelas, uniéndose a los 80 países que han adoptado medidas similares para mejorar la concentración de los estudiantes, reducir el ciberacoso y proteger la seguridad digital de los alumnos.
El pasado 13 de enero, el Congreso brasileño estableció que los estudiantes de entre 4 y 17 años no podrán utilizar sus teléfonos en las aulas ni durante los recreos, argumentando los efectos nocivos de las pantallas en la salud y el aprendizaje. La medida cuenta con el respaldo del 82 por ciento de los padres brasileños, según una encuesta del Instituto Locomotiva y QuestionPro. En Brasil, un país con 211 millones de habitantes, más de la mitad de los niños de entre 10 y 13 años posee un teléfono móvil, así como el 87.6 por ciento de los adolescentes entre 14 y 17 años.
La decisión de Brasil sigue la recomendación de la Unesco, que en 2023 instó a prohibir el uso de celulares en las aulas debido a su impacto negativo en la concentración y el aprendizaje. Según un informe del organismo, el simple hecho de recibir una notificación en el teléfono puede desconcentrar a los estudiantes, quienes pueden tardar hasta 20 minutos en retomar su enfoque académico. Además, diversos estudios han demostrado que la prohibición de los teléfonos mejora el desempeño escolar, especialmente entre los alumnos con rendimiento más bajo.
El informe también destaca que la restricción del uso de celulares en las escuelas busca reducir problemas como el déficit de atención, la ansiedad, la depresión, la baja autoestima, el acoso escolar en línea y el acceso a contenido inapropiado para menores de edad. La Unesco recomienda que las políticas escolares sobre esta medida se definan en consenso con docentes, estudiantes y padres de familia.
A nivel mundial, al menos el 40 por ciento de los sistemas educativos han implementado restricciones similares. En Estados Unidos, 20 de los 50 estados han regulado el uso de dispositivos electrónicos en las aulas debido al impacto de las redes sociales. En la Unión Europea, Italia fue el primer país en prohibir los celulares en las escuelas en 2007, mientras que en el último año Suecia y Dinamarca también adoptaron esta medida. En España, solo tres de las 17 comunidades autónomas (País Vasco, La Rioja y Navarra) no han implementado leyes sobre el tema. En el Reino Unido, el Departamento de Educación reguló el uso de los celulares en las aulas en febrero de 2024, lo que ha llevado a que el 97 por ciento de las escuelas restrinjan su uso.
En China, la ciudad de Zhengzhou ha implementado restricciones similares en escuelas primarias y secundarias, exigiendo a los padres que otorguen su consentimiento por escrito para justificar el uso del teléfono por razones pedagógicas o médicas.
Con la nueva legislación, Brasil refuerza su compromiso con la mejora del aprendizaje y el bienestar de los estudiantes, sumándose a la creciente lista de países que han optado por regular el uso de dispositivos móviles en el entorno escolar.