La proporción de católicos en América Latina ha disminuido de manera sostenida durante la última década, al registrar una caída de nueve puntos porcentuales, de acuerdo con un estudio realizado en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú por el Pew Research Center.
La encuesta, dada a conocer este miércoles, muestra que de forma paralela ha crecido de manera significativa el número de adultos que se declaran sin afiliación religiosa, aunque muchos de ellos aseguran creer en Dios. El análisis se basó en entrevistas a más de 6 mil 200 personas adultas en los seis países más poblados de la región, que en conjunto concentran alrededor de 495 millones de habitantes, equivalentes a casi tres cuartas partes de la población de América Latina y el Caribe.
Si bien el catolicismo continúa siendo la religión mayoritaria en todas las naciones estudiadas, su peso relativo sigue en descenso. Actualmente, los católicos representan entre 46% y 67% de la población adulta en cada país, mientras que el porcentaje de personas religiosamente no afiliadas —quienes se identifican como ateas, agnósticas o “nada en particular”— oscila entre 12% y 33%.
El informe destaca que en los seis países analizados la proporción de adultos sin afiliación religiosa aumentó siete puntos porcentuales o más en comparación con hace una década y, en varios casos, ya supera al número de quienes se identifican como protestantes.
No obstante, carecer de afiliación religiosa no implica necesariamente la ausencia de fe. El estudio subraya que América Latina sigue siendo una región altamente religiosa en términos generales. Cerca de nueve de cada 10 adultos, o más, en cada uno de los países encuestados afirmó creer en Dios, una proporción similar a la registrada hace 10 años. Incluso entre quienes no se adscriben a ninguna religión, la mayoría manifestó mantener esa creencia.
Asimismo, la religión continúa teniendo un papel relevante en la vida cotidiana de millones de personas. Alrededor de la mitad o más de los adultos en Brasil, Colombia, México y Perú señalaron que la religión es muy importante en sus vidas, mientras que la oración sigue siendo una práctica extendida: la mayoría de los adultos en Brasil, Colombia y Perú dijo rezar al menos una vez al día.
De acuerdo con el Pew Research Center, estos indicadores muestran que los latinoamericanos mantienen niveles de religiosidad superiores a los observados en muchas otras regiones del mundo, particularmente en Europa, donde una parte considerable de la población ha abandonado el cristianismo desde la infancia.
La encuesta, realizada durante la primavera de 2024, permite comparar la evolución de la afiliación religiosa y las creencias en Dios con un estudio similar llevado a cabo en 2013-2014, y confirma una transformación gradual del panorama religioso en América Latina, marcada por la pérdida de afiliación institucional sin un abandono generalizado de la fe.