La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) confirmó un hecho histórico para la biodiversidad del país: el registro por primera vez de un jaguar (Panthera onca) dentro de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, una de las Áreas Naturales Protegidas más importantes del centro de México.
El avistamiento fue posible gracias a un sistema de fototrampeo, mediante el cual se instalaron 75 cámaras trampa con el apoyo de monitores comunitarios. Las imágenes fueron captadas en una zona con amplios parches de bosque continuo y baja perturbación humana, considerada clave como corredor biológico que conecta poblaciones de felinos del centro y este del país.
De acuerdo con la Conanp, este registro se suma a la lista de especies prioritarias para la conservación en la reserva, entre las que destacan la guacamaya verde, el ajolote serrano, el águila real, el oso negro y la serpiente de cascabel.
Con este hallazgo, se confirma la presencia de los seis felinos silvestres que habitan en México dentro de esta área: el ocelote (Leopardus pardalis), tigrillo (Leopardus wiedii), jaguar, jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi), lince (Lynx rufus) y puma (Puma concolor), lo que posiciona a la región como un punto estratégico para la conservación de estas especies.
Especialistas destacaron que estos depredadores cumplen un papel fundamental en el equilibrio ecológico, al regular las poblaciones de herbívoros, evitar el sobrepastoreo y mantener la salud de los ecosistemas.
La Reserva de la Biosfera Sierra Gorda se ubica al noreste de Guanajuato y abarca territorios de los municipios de Atarjea, Santa Catarina, San Luis de la Paz, Victoria y Xichú. Con una extensión de 236 mil 882 hectáreas —equivalente al 8.92 % del territorio estatal—, alberga un mosaico de ecosistemas que da hogar a 2 mil 894 especies de flora y fauna.
De ese total, 12 especies se encuentran en peligro de extinción, 39 están amenazadas y 51 bajo protección especial, lo que subraya la relevancia de esta área natural en términos de conservación.
La Conanp detalló que el registro del jaguar forma parte de un proyecto de investigación desarrollado entre agosto de 2024 y mayo de 2025 por el especialista Juan Felipe Charre-Medellín y su equipo, con financiamiento de Toyota y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
Este descubrimiento no solo representa un avance científico, sino también una señal alentadora sobre la salud de los ecosistemas en la región y la efectividad de las estrategias de conservación implementadas en México.