Los cárteles mexicanos han logrado expandir de manera sostenida el tráfico de metanfetaminas a distintos países, principalmente de Europa, mediante alianzas con distribuidores regionales y locales, alertan informes recientes de Naciones Unidas, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) y el Departamento de Estado de Estados Unidos.
De acuerdo con estos reportes, las organizaciones criminales con base en México han demostrado una notable capacidad de adaptación frente a un entorno global cambiante, fortaleciendo vínculos con redes europeas, en particular en países como los Países Bajos, donde históricamente se han concentrado centros de producción y distribución de drogas sintéticas.
En su Informe 2024, la JIFE señala que las relaciones de colaboración entre redes mexicanas y europeas, consolidadas desde finales de la década de 2010, podrían intensificarse en los próximos años. Esta cooperación, advierte, facilitaría el intercambio de precursores químicos y de drogas terminadas, incluidos los nitazenos, sustancias que podrían ocupar el espacio dejado por una eventual escasez mundial de heroína y generar nuevos mercados de consumo.
El avance de estas redes quedó de manifiesto esta semana, cuando la Policía española, en coordinación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), desmanteló una organización criminal mexicana señalada como responsable del principal punto de abastecimiento de metanfetaminas en Europa, presuntamente vinculada al Cártel de Sinaloa.
El Informe Mundial sobre las Drogas 2025 de la ONU confirma que México se mantiene como uno de los principales productores de metanfetaminas a nivel global. Tan solo en 2023, se aseguraron 482 toneladas de esta droga en distintos países. El documento destaca que la fabricación a gran escala sigue concentrándose en centros clave como México, Myanmar, Afganistán y, en Europa, Chequia y los Países Bajos.
El incremento en la producción no solo ha alimentado el mercado internacional, sino que también ha tenido impacto en el consumo interno. Mientras que en Estados Unidos y Canadá algunos indicadores de daño a la salud asociados a la metanfetamina muestran una estabilización en niveles altos, en México se observa un aumento en los ingresos a tratamiento por consumo de esta droga, particularmente entre hombres.
La ONU también ha detectado una mayor presencia de metanfetamina de origen mexicano en Oceanía. Los análisis indican un crecimiento en las incautaciones de droga fabricada con precursores como la 1-fenil-2-propanona (P-2-P), lo que sugiere un aumento de las exportaciones desde América del Norte, especialmente desde México, ya sea de forma directa o a través de Estados Unidos.
Por su parte, el Departamento de Estado estadounidense advierte que la producción de drogas sintéticas resulta más barata y rentable que la de origen vegetal. Su Informe de la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos 2024 subraya un cambio significativo en México: el tránsito de la mariguana y la heroína hacia drogas sintéticas como la metanfetamina y el fentanilo, cuya producción es económica, fácil de contrabandear y altamente lucrativa. Además, señala que los laboratorios clandestinos se están desplazando hacia la frontera con Estados Unidos, consolidando un nuevo mapa del narcotráfico en la región.