El Congreso del estado de Chiapas aprobó, antes de concluir 2025, una reforma para modificar el escudo de armas de la entidad, con el objetivo de eliminar símbolos asociados a la conquista española y sustituirlos por elementos culturales, históricos y naturales que representan a los pueblos originarios y la riqueza biocultural del estado.
La modificación fue avalada por los diputados de la Sexagésima Novena Legislatura, luego de un proceso de consulta ciudadana, y quedó establecida en cambios a la Ley del Escudo y del Himno del Estado de Chiapas. Con esta decisión, el Poder Legislativo busca fortalecer la identidad estatal desde una perspectiva histórica propia y acorde con las raíces indígenas de la entidad.
“El Escudo de Chiapas honra nuestro pasado, refleja lo que somos y proyecta el futuro que construimos con esperanza. La 69 Legislatura de Chiapas aprobó su modificación, una propuesta ciudadana que fortalece la identidad, el humanismo y la unidad del pueblo chiapaneco”, señaló el Congreso estatal a través de su cuenta oficial en la red social X.
De acuerdo con los legisladores, la reforma honra los orígenes del estado y proyecta un Chiapas orgulloso de su historia y riqueza cultural, en un contexto nacional marcado por el debate sobre la memoria histórica, los símbolos públicos y el reconocimiento de los pueblos indígenas.
El nuevo diseño del escudo incorpora 14 elementos con significados específicos vinculados a la cosmovisión maya, la biodiversidad y la historia regional. Destaca un tocado maya inspirado en el rey Pakal, símbolo de prosperidad y grandeza, que sustituye a la corona asociada con la conquista española. También se integra el cero maya, emblema del origen, el equilibrio y la continuidad del tiempo dentro del conocimiento matemático y cosmogónico de esta civilización.
El fondo de campo de gules se mantiene como referencia a los sacrificios, peligros y a la resistencia indígena durante el periodo de la conquista. Asimismo, una pirámide en lugar del castillo representa el Templo de las Inscripciones de Palenque, como símbolo del legado arqueológico y la identidad cultural de Chiapas.
Entre los nuevos elementos figuran un bastón de mando en descanso, que expresa la autoridad indígena basada en la sabiduría y la responsabilidad comunitaria; la planta de maíz con mazorcas, como sustento e identidad agrícola; y el Cañón del Sumidero, emblema de fortaleza natural y memoria histórica. También se incorporan símbolos textiles como el bordado en mariposa y patrones ancestrales, una estrella que alude al rumbo y equilibrio humano, la ceiba como árbol sagrado, así como el volcán Tacaná y el Río Grande, representativos de la biodiversidad y la vida comunitaria.
De manera significativa, el león permanece en el escudo como símbolo del mestizaje y la conciliación entre el pasado colonial y el presente soberano del estado, en un emblema que busca integrar memoria, identidad y futuro como expresión oficial de Chiapas.
