La población de China, el segundo país más poblado del mundo, se redujo en aproximadamente 3.39 millones de personas durante 2025, como consecuencia de un nuevo récord negativo en la natalidad y del acelerado envejecimiento de la sociedad, informó este lunes la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
Con este resultado, el gigante asiático acumula cuatro años consecutivos de contracción demográfica. Tras registrar una disminución de 850 mil habitantes en 2022 —el primer descenso desde 1961, cuando el país enfrentó una grave hambruna derivada del fallido Gran Salto Adelante—, la población cayó en 2.08 millones en 2023 y en 1.39 millones en 2024.
Durante 2025, China contabilizó apenas 7.92 millones de nacimientos, una fuerte caída respecto a los 9.54 millones del año previo y el nivel más bajo desde la fundación de la República Popular en 1949, incluso por debajo de los 9.02 millones registrados en 2023. La tasa de natalidad también se ubicó en mínimos históricos, con 5.63 nacimientos por cada mil habitantes.
El retroceso ocurre pese a las múltiples políticas impulsadas por autoridades locales y nacionales para fomentar una “sociedad favorable a la crianza”. Desde 2021, el gobierno permite a las familias tener hasta tres hijos; sin embargo, la medida no logró revertir la tendencia, debido principalmente a los altos costos asociados al embarazo, la educación y la crianza, así como a la prioridad que muchos ciudadanos otorgan a su desarrollo profesional.
Durante el XX Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh) en 2022, la dirigencia subrayó la necesidad de establecer un sistema que eleve las tasas de natalidad y reduzca los costos de la maternidad y la crianza. En ese contexto, el presidente Xi Jinping calificó la crisis demográfica como un “asunto vital” para el futuro del país.
A la baja natalidad se suma un aumento en la mortalidad. En 2025 se registraron 11.31 millones de fallecimientos, con una tasa de 8.04 por cada mil habitantes, superior a la de 7.76 del año anterior.
Como resultado, China cerró 2025 con una población total de 1,404.89 millones de personas, frente a los 1,408.28 millones contabilizados al término de 2024, profundizando un desafío demográfico que plantea riesgos económicos y sociales de largo plazo para la segunda mayor economía del mundo.