Mientras aún duerme temprano, ve caricaturas y canta canciones de estadio, Jude Owens ha logrado lo que para muchos adultos resulta inalcanzable: ejecutar tiros de alta complejidad en una mesa de billar con precisión suficiente para quedar inscrito en el Libro Guinness de los Récords. Con apenas tres años de edad, el niño británico se convirtió en uno de los poseedores de doble récord más jóvenes en la historia de la organización.
Nacido en Manchester, Jude estableció sus dos marcas mundiales en el otoño de 2025. La primera fue lograda a los 2 años y 261 días, cuando consiguió un snooker double pot, una jugada que consiste en embocar dos bolas en bolsillos distintos con un solo golpe. La segunda llegó semanas después, el 12 de octubre, a los 2 años y 302 días, al completar un tiro de banco, en el que la bola blanca rebota en una o más bandas antes de caer en el bolsillo correcto.
Jude Owens was just two years old when he hit this lovely snooker trickshot! pic.twitter.com/lzvR9cKIoz
— Guinness World Records (@GWR) January 27, 2026
Guinness World Records certificó ambos logros, reconociéndolo oficialmente como la persona más joven en ejecutar cada una de estas maniobras. “Romper récords es algo que todos llevamos dentro, sin importar la edad”, señaló Craig Glenday, editor en jefe de Guinness World Records. “Ver a alguien tan joven demostrar tanta habilidad, entusiasmo y determinación resulta extraordinario”.
El camino hacia estas marcas comenzó de manera espontánea en el hogar. Luke Owens, padre del menor, practica snooker desde los 10 años y colocó una mesa en casa. Jude empezó a imitar los movimientos poco después de cumplir dos años, utilizando taburetes para alcanzar la mesa y un taco adaptado a sus manos. “Me di cuenta cuando pasó el taco entre los dedos de forma muy natural”, relató Luke. “Su habilidad innata es evidente”.
La madre, Sinead Owens, explicó que el aprendizaje de Jude no siguió el orden tradicional. Primero dominó los gestos técnicos y los tiros con truco, y sólo después comenzó a comprender el juego. “No conoce las reglas”, afirmó. “Empezó con tiros especiales y fue evolucionando desde ahí”.
El talento del niño pronto trascendió el ámbito familiar. Videos compartidos en TikTok, Instagram, Facebook y YouTube le han permitido acumular miles de seguidores, además de participar en eventos del World Snooker Tour en el Reino Unido y obtener un acuerdo de patrocinio, siempre bajo la supervisión de sus padres.
Pese al reconocimiento, en casa subrayan que la vida de Jude no gira en torno a los récords. Practica billar solo una vez por semana, disfruta del golf y es aficionado del Manchester United, con especial admiración por el futbolista Bruno Fernandes. “Ahora es un pasatiempo. No queremos forzarlo”, explicó su madre.
Luke Owens considera los récords como un logro temprano, no como una meta final. “Conseguir no uno, sino dos récords mundiales en tan poco tiempo es algo enorme”, dijo. “Espero que en el futuro me supere con facilidad”.
A las 6:15 de la tarde, Jude suele estar ya en la cama. Sin embargo, con un taco entre las manos, ese mismo niño es capaz de realizar maniobras que requieren cálculo, coordinación y control milimétrico, confirmando que el talento no entiende de edades.