Un estudio reciente dirigido por el Dr. Ibrahim Kamel, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, ha revelado que el consumo de marihuana puede tener efectos graves en la salud cardiovascular, especialmente en personas jóvenes sin factores de riesgo previos. La investigación, basada en datos de más de 4.6 millones de personas, concluyó que los usuarios de cannabis tienen seis veces más probabilidades de sufrir un infarto de miocardio en comparación con quienes no consumen la sustancia.
Además del infarto, el estudio identificó otros riesgos cardiovasculares asociados al consumo de marihuana:
- Accidente cerebrovascular isquémico: los consumidores presentan cuatro veces más riesgo de sufrir este tipo de evento, que ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia el cerebro se ve bloqueado.
- Insuficiencia cardíaca: el riesgo de padecer insuficiencia cardíaca es el doble en quienes consumen marihuana.
- Mortalidad cardiovascular: la probabilidad de morir por enfermedades cardiovasculares, infarto o derrame cerebral es tres veces mayor en usuarios de cannabis.
Resultados del estudio sobre cannabis
El estudio, titulado Consumo de Cannabis y riesgo de infarto de miocardio y publicado en la revista médica JACC, analizó datos recopilados entre 2010 y 2018, encontrando una relación clara entre el consumo de cannabis y eventos cardiovasculares adversos.
Uno de los hallazgos más relevantes es que estos riesgos se presentan incluso en individuos sin enfermedades preexistentes. Es decir, la marihuana parece ser un factor de riesgo independiente que afecta la salud del corazón, incluso en personas sin hipertensión, diabetes u otros problemas cardiovasculares.
El estudio enfatiza que el cannabis es un factor de riesgo «nuevo y subestimado» para las enfermedades del corazón. Esto implica que su impacto en la salud cardiovascular no ha sido plenamente reconocido por la comunidad médica ni por la sociedad en general.
Otro aspecto importante del estudio es que no se especificó si el consumo de cannabis era por vía inhalada (fumada) o a través de comestibles. Esto deja abierta la posibilidad de que ambas formas de consumo puedan estar asociadas a los mismos riesgos.
Advertencias de los investigadores y recomendaciones médicas
Ante los resultados del estudio, los investigadores destacaron la importancia de que los médicos pregunten activamente a sus pacientes sobre el consumo de cannabis para evaluar mejor su riesgo cardiovascular. El Dr. Kamel declaró a SciTechDaily que este factor de riesgo a menudo pasa desapercibido, lo que dificulta la detección temprana de posibles problemas cardíacos.
Además, el investigador subrayó la necesidad de que los consumidores de marihuana sean honestos con sus médicos sobre su consumo de sustancias, ya que esto permite un diagnóstico más preciso y una mejor prevención de enfermedades cardiovasculares. También advirtió que los resultados deben interpretarse con cautela, ya que muchas veces el uso de cannabis está asociado al consumo de otras sustancias, como cocaína o drogas ilícitas, lo que podría influir en los resultados del estudio.
A nivel político y de salud pública, Kamel sugirió que debería haber una advertencia clara sobre los riesgos cardiovasculares del cannabis, de manera similar a las campañas informativas sobre el tabaco o el alcohol. Esto permitiría que quienes consumen marihuana lo hagan con mayor conocimiento de los posibles efectos adversos en su salud.