La Corte Suprema de Estados Unidos determinó este viernes, por seis votos contra tres, que los aranceles impuestos de manera unilateral por el entonces presidente Donald Trump son ilegales, una decisión que podría obligar al gobierno federal a reembolsar más de 175 mil millones de dólares a importadores.
La estimación fue elaborada por el Modelo Presupuestario de Penn-Wharton, un centro de investigación fiscal no partidista de la Universidad de Pensilvania, a petición de la agencia Reuters y citada por CNBC. El cálculo contempla los aranceles ya cobrados desde que el exmandatario los impuso invocando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), siendo el primer presidente en utilizar dicha legislación con ese fin.
De acuerdo con el análisis, los posibles reembolsos abarcarían a una amplia gama de empresas importadoras que pagaron los gravámenes sin que existiera autorización del Congreso. Varios de estos importadores mantienen actualmente demandas activas para recuperar los montos desembolsados, apoyándose en fallos previos de tribunales inferiores que también consideraron ilegales las medidas.
Aunque la resolución del máximo tribunal no especificó de manera explícita si el gobierno puede retener los recursos ya recaudados, tampoco avaló que estos se conserven, lo que deja abierta la puerta a una ola de reclamaciones.
En su voto disidente, el juez Brett Kavanaugh advirtió sobre las complicaciones logísticas y financieras que implicaría ejecutar reembolsos masivos. “Estados Unidos podría verse obligado a reembolsar miles de millones de dólares a los importadores que pagaron los aranceles de la IEEPA, aunque algunos ya hayan repercutido los costos a los consumidores u otros”, escribió.
Kavanaugh alertó que el proceso de devolución “es probable que sea un desastre” y sostuvo que la decisión podría generar incertidumbre respecto a acuerdos comerciales alcanzados bajo ese esquema, incluidos entendimientos con China, Reino Unido y Japón.
Por su parte, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos informó en diciembre que el monto de aranceles recaudados en riesgo de ser devueltos ascendía a 133 mil 500 millones de dólares, cifra que habría aumentado debido a la recaudación continua de derechos hasta la fecha del fallo.
El impacto fiscal de la sentencia podría convertirse en uno de los mayores desafíos financieros derivados de decisiones comerciales adoptadas durante la administración Trump, con repercusiones tanto para el erario estadounidense como para el comercio internacional.