El cáncer se ha consolidado como uno de los principales desafíos de salud pública en México, al posicionarse como la tercera causa de muerte a nivel nacional, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Sin embargo, la Secretaría de Salud (Ssa) subraya que cuatro de cada diez casos pueden evitarse mediante la prevención y la adopción de estilos de vida saludables.
De acuerdo con el boletín epidemiológico más reciente, hasta el 3 de enero de 2026 se registraron 29,877 casos de cáncer de mama, lo que lo convierte en la neoplasia más frecuente en mujeres. En hombres, el cáncer de próstata es el más común, con más de 6,300 detecciones recientes. Otros tipos relevantes incluyen los ginecológicos (cuello uterino y ovario, con más de 5,800 casos), los digestivos (hígado y vías biliares) y el cáncer de colon, que sumó 2,999 nuevos diagnósticos en 2025.
La vulnerabilidad varía según edad y género. Las mujeres de 50 a 59 años presentan la mayor mortalidad por cáncer de mama, con una tasa de 30.6, mientras que los hombres mayores de 60 años enfrentan la tasa más alta por tumores de próstata, con 95.8 puntos. En la infancia, la leucemia es la principal causa de muerte oncológica, mientras que en adultos mayores de más de 80 años la mortalidad general alcanza 755.8 puntos.
No todos los cánceres se manifiestan con tumores sólidos. Las neoplasias líquidas, como la leucemia y los linfomas, circulan silenciosamente en la sangre y el sistema linfático, lo que dificulta su detección. En 2025 se registraron más de 2,700 casos de leucemia, que requieren análisis clínicos especializados y un monitoreo prolongado de hasta diez años.
La detección temprana es considerada la mejor herramienta para salvar vidas. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha implementado un Registro de Cáncer que agiliza el diagnóstico y tratamiento. Entre las pruebas más recomendadas se encuentran la mastografía para mujeres mayores de 40 años, el Papanicolau para prevenir cáncer cervicouterino, el análisis de antígeno prostático (PSA) en hombres, la colonoscopía en adultos y la vigilancia pediátrica ante síntomas como fiebre persistente o fatiga extrema.
La Ssa insiste en que mantener un peso saludable, evitar el tabaco y el alcohol, y acudir a revisiones médicas periódicas son medidas que pueden reducir significativamente el riesgo. “La prevención transforma el panorama del cáncer en México y abre la posibilidad de vencer a la enfermedad”, concluyó la dependencia.