Durante los primeros seis meses de 2024, las enfermedades del corazón se consolidaron como la principal causa de muerte en México, con un total de 100,710 decesos, lo que equivale a 560 muertes diarias o 23.3 cada hora. Así lo revelan las Estadísticas de Defunciones Registradas en México, publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La tasa ajustada de mortalidad por enfermedades cardiacas se ubicó en 77.6 fallecimientos por cada 100 mil habitantes, cifra que representa un incremento del 2.9% en comparación con el mismo periodo de 2023 y un alarmante aumento del 44.2% desde 2015. Del total de fallecimientos, el 53% correspondió a hombres y el 47% a mujeres, reflejando una tendencia histórica al alza.
En segundo lugar, la diabetes mellitus cobró la vida de 57,986 personas en el mismo lapso, un promedio de 322 fallecimientos diarios. Este padecimiento mostró un incremento más moderado del 7.7% en los últimos nueve años, con un impacto casi equitativo entre hombres (49.6%) y mujeres (50.4%).
Los tumores malignos ocuparon el tercer puesto en causas de muerte, con 47,439 decesos registrados, equivalentes a 264 muertes al día. En este caso, las mujeres representaron el 52% del total de fallecidos. El coeficiente de mortalidad por cáncer subió un 4% en comparación con el mismo periodo de 2023, marcando el incremento anual más pronunciado desde 2015.
Otras causas relevantes incluyen las enfermedades del hígado, con 20,181 muertes (112 al día), y los homicidios, que sumaron 15,243 fallecimientos en el semestre. Pese a la disminución en la tasa de homicidios en los últimos cuatro años, el incremento acumulado desde 2015 sigue siendo del 44.4%, comparable con el aumento en las muertes por enfermedades cardiacas en el mismo periodo.
Por entidad federativa, Chihuahua lideró el índice de mortalidad con 396 fallecimientos por cada 100 mil habitantes, seguido por Morelos (387) y Tabasco (372). En el extremo opuesto, Sinaloa registró la tasa más baja con 260 muertes por cada 100 mil habitantes.
Estos datos subrayan la urgente necesidad de fortalecer las políticas públicas de prevención y atención de enfermedades crónicas, así como de abordar de manera integral los factores de riesgo asociados con estos padecimientos.