En un contundente pronunciamiento, el gobierno de Oaxaca ha alzado la voz en defensa de los diseños tradicionales del Istmo de Tehuantepec, exigiendo a la empresa internacional Shein que retire de inmediato prendas que reproducen estos bordados ancestrales. La Secretaría de las Culturas y las Artes de Oaxaca denunció la venta de ropa que imita los emblemáticos huipiles y enaguas, señalando esta práctica como una forma de explotación cultural que vulnera los derechos patrimoniales de los pueblos originarios.
Los diseños en cuestión no solo son patrones ornamentales; son una manifestación viva de identidad, resistencia y empoderamiento femenino, tejidos con hilos de historia a lo largo de siglos. «Estos diseños son más que simples patrones ornamentales; son el alma viva de nuestra cultura», se subraya en el comunicado oficial. La apropiación indebida por parte de Shein, sin la debida autorización ni reconocimiento, representa no solo un impacto económico, sino una agresión simbólica a estas comunidades.
La polémica resuena poco después de que Adidas también estuviera en el ojo del huracán por lanzar un calzado inspirado en los huaraches zapotecos sin el debido reconocimiento. Aunque la empresa alemana reconoció su error, el caso Shein reafirma la necesidad de una defensa activa del patrimonio textil de Oaxaca.
El gobierno estatal demanda no solo el cese de la comercialización de estas prendas, sino también la apertura de un diálogo respetuoso y la búsqueda de vías de reparación para las comunidades afectadas. Además, insta a marcas nacionales e internacionales a reconocer el valor económico y simbólico de estos productos, evitando prácticas de plagio que dañen directamente a los pueblos originarios.