El iceberg A-84, con una extensión de 30 kilómetros de largo por 17 de ancho, se ha desplazado 250 kilómetros desde su desprendimiento de la barrera de hielo Jorge VI, en la península Antártica.
Desde enero de 2025, el iceberg ha sido arrastrado por las corrientes oceánicas, un movimiento registrado en imágenes satelitales difundidas por el NASA Earth Observatory. Las capturas fueron obtenidas por los instrumentos MODIS, en los satélites Terra y Aqua, y VIIRS, del satélite Suomi NPP.
El desprendimiento de icebergs es un fenómeno común en las plataformas de hielo, pero el calentamiento del aire y del agua, junto con la reducción del hielo marino protector, pueden acelerar este proceso y generar colapsos.
“Me impresiona lo rápido que se ha movido en la corriente costera”, comentó Christopher Shuman, glaciólogo jubilado de la Universidad de Maryland.
El iceberg A-84 fue identificado a finales de 2024, cuando una grieta apareció en el remanente de la barrera de hielo Jorge VI. Sin embargo, en ese momento aún estaba rodeado por hielo marino en la entrada de la bahía Ronne. Para enero de 2025, gran parte del hielo estacional se había derretido, permitiendo que la corriente costera lo arrastrara mar adentro.
Desde la década de 1940, exploradores han registrado la pérdida gradual de hielo en Jorge VI, un fenómeno documentado posteriormente mediante imágenes satelitales. Aunque su ubicación entre la península Antártica y la isla Alexander le ha brindado estabilidad, el retroceso de la plataforma de hielo continúa.