La alcaldía Iztapalapa se prepara para realizar la edición número 183 de la tradicional representación de la Semana Santa, una de las manifestaciones religiosas y culturales más emblemáticas del país, para la cual se espera la llegada de más de dos millones de visitantes.
Durante la presentación oficial del evento en el Museo del Fuego Nuevo, la alcaldesa Aleida Alavez Ruiz destacó la relevancia histórica y cultural de esta celebración, que fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
La escenificación contará con la participación de 136 actores principales, 100 músicos, 2 mil 500 personas que representarán a los nazarenos y mil 600 mujeres del pueblo y soldados romanos, quienes darán vida a los pasajes más representativos de la tradición religiosa.
Para garantizar la seguridad de asistentes y participantes, las autoridades informaron que durante el Viernes y Sábado Santo se desplegará un operativo con alrededor de 3 mil policías auxiliares, además de 2 mil elementos de seguridad de la demarcación.
“Iztapalapa no solo escenifica un pasaje bíblico. Iztapalapa ofrenda al mundo su esencia, su fe y su inquebrantable voluntad. Lo que hace que esta celebración sea única en el mundo es la fuerza colaborativa de la gente de los barrios”, señaló Alavez.
La alcaldesa subrayó que la organización del evento surge del esfuerzo colectivo de las comunidades que integran los barrios tradicionales de la demarcación, donde familias enteras participan generación tras generación en la elaboración de vestuarios, escenografías y en la preparación de los actores que ensayan durante meses.
Por su parte, Alfonso Pérez, presidente de la Comisión Organizadora de la Semana Santa en Iztapalapa A.C., destacó que durante estas fechas los ocho barrios de la alcaldía recrean simbólicamente la ciudad de Jerusalén.
“Durante la Semana Santa, los ocho barrios de Iztapalapa se convierten en Jerusalén, gracias al esfuerzo de vecinas y vecinos que cada año se integran en comisiones de trabajo o en sociedades vecinales para confeccionar la escenografía de las caídas y adornar sus calles con telas y palmas”, explicó.
El organizador también reconoció el respaldo de comerciantes y habitantes de la zona, quienes colaboran con alimentos y agua para los participantes, en especial para quienes realizan la tradicional promesa al Señor de la Cuevita, una de las devociones más arraigadas de la comunidad.
La representación de la Semana Santa en Iztapalapa es considerada una de las celebraciones religiosas más grandes de América Latina y cada año congrega a miles de fieles y turistas que acuden a presenciar la escenificación del viacrucis y la crucifixión de Jesús en el Cerro de la Estrella.