El presidente de Argentina, Javier Milei, enfrenta una investigación por fraude tras el colapso de la criptomoneda LIBRA, cuya promoción en redes sociales llevó a miles de ciudadanos a invertir antes de que su valor se desplomara. De acuerdo con un artículo publicado por Forbes, el caso ha sido calificado como “el robo de criptomonedas más grande de la historia”, con pérdidas estimadas en 4 mil 600 millones de dólares.
El pasado 14 de febrero, Milei publicó en su cuenta oficial de X información sobre LIBRA, asegurando que la compra de la criptodivisa impulsaría la economía argentina. Tras su mensaje, el valor del activo digital pasó de casi cero a 5 dólares, para luego desplomarse a menos de 1 dólar.
La situación ha derivado en al menos 100 denuncias por presunto fraude en Argentina, lo que llevó a un juez a abrir una carpeta de investigación. Desde la oposición, también se ha solicitado un juicio político contra el mandatario, según el artículo de Forbes.
Investigaciones y señalamientos
El empresario de criptomonedas Hayden Mark Davis ha sido señalado como una de las figuras clave detrás de LIBRA. Según el informe, Davis controlaba 100 millones de dólares obtenidos a través de la criptomoneda y empleó una estrategia conocida como sniping, en la que inversionistas con información privilegiada o bots compran tokens recién lanzados a precios bajos para inflar artificialmente su valor y luego venderlos con altas ganancias.
Davis también ha estado vinculado a la moneda digital MELANIA, relacionada con la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, que alcanzó los 2 mil millones de dólares en el mercado. En su defensa, el empresario declaró en su cuenta de X que los fondos obtenidos con LIBRA no serían utilizados para su beneficio personal. Posteriormente, en una entrevista, describió la situación como un «experimento que salió mal».
De acuerdo con Forbes, el 86% de los compradores de LIBRA perdieron dinero, con pérdidas estimadas en 251 millones de dólares, mientras que algunos inversionistas obtuvieron ganancias por 180 millones.
El escándalo ha trascendido las fronteras de Argentina y ha captado la atención de Estados Unidos, donde el Departamento de Justicia inició una investigación preliminar para analizar el caso.