A partir de 2026, las monedas mexicanas de 10 pesos presentarán cambios visibles en su composición metálica, aunque conservarán su valor nominal y seguirán siendo válidas para cualquier tipo de transacción en el país.
La modificación fue confirmada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y quedó formalizada mediante un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF). De acuerdo con la dependencia, el ajuste responde a la necesidad de modernizar los procesos de fabricación, mejorar la durabilidad de las monedas y fortalecer los mecanismos de seguridad ante la falsificación.
¡Es oficial! En 2026 cambiará la aleación de las monedas de 10 pesos mexicanos.
— Hacienda (@Hacienda_Mexico) February 2, 2026
Estas piezas seguirán reflejando la historia del México profundo a través del metal, pero con una evolución necesaria: optimizar su fabricación, reforzar la seguridad antifalsificación e incorporar… pic.twitter.com/GNTXV7SfYz
Hacienda detalló que las nuevas monedas mantendrán su diseño tradicional, con el Escudo Nacional en el anverso y el motivo del Calendario Azteca en el reverso. No obstante, la aleación de los metales será distinta a la utilizada actualmente.
Según lo establecido, la parte central de la moneda podrá fabricarse con materiales como plata sterling, alpaca plateada o acero recubierto de níquel, mientras que el anillo periférico se elaborará con bronce-aluminio o acero recubierto de bronce. Esta flexibilidad permitirá optimizar costos, reducir la dependencia de ciertos insumos y hacer más compleja la falsificación de las piezas.
La SHCP señaló que este ajuste forma parte de una actualización más amplia del sistema monetario mexicano, con el objetivo de contar con monedas más seguras, eficientes y duraderas, sin afectar a los usuarios ni alterar el valor del dinero en circulación. El cambio, subrayó la dependencia, marcará una nueva etapa en la historia numismática del país.