Ante el incremento en el uso de dispositivos digitales entre la población infantil, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer una lista de aplicaciones educativas que pueden apoyar el aprendizaje de niñas y niños, como parte de la edición de abril de 2026 de la Revista del Consumidor.
El organismo subrayó que, en un entorno donde el acceso a internet y celulares es cada vez más común, estas herramientas digitales pueden contribuir a reforzar conocimientos, fomentar habilidades y hacer más dinámico el estudio. Según datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2024, los menores de entre 6 y 11 años navegan en internet en promedio 2.6 horas al día, lo que posiciona a las plataformas digitales como uno de los principales canales de interacción con contenidos educativos y de entretenimiento.
En este contexto, Profeco resaltó que las aplicaciones educativas combinan recursos como imágenes, videos y sonidos, lo que favorece la participación activa y mejora la comprensión de los contenidos escolares.
Entre las opciones recomendadas se encuentran herramientas reconocidas a nivel internacional como Duolingo, enfocada en el aprendizaje de idiomas mediante dinámicas interactivas; Khan Academy Kids, que ofrece contenidos de lectura, matemáticas y desarrollo socioemocional para nivel preescolar y primaria; y Toca Boca World, que promueve la imaginación a través de la creación de historias.
También destacan ABCmouse, con un enfoque estructurado para el aprendizaje progresivo de materias básicas, y Quick Brain, diseñada para ejercitar habilidades de cálculo y lógica.
No obstante, la dependencia advirtió que no todas las aplicaciones son completamente gratuitas. Existen distintos modelos de negocio como servicios con anuncios, esquemas freemium, suscripciones, pagos únicos o compras dentro de la aplicación, por lo que recomendó revisar cuidadosamente los términos y condiciones antes de su uso.
Para garantizar un uso seguro, Profeco sugirió a madres y padres de familia activar controles parentales, verificar la edad recomendada de cada plataforma, consultar opiniones en tiendas digitales y supervisar posibles compras dentro de las aplicaciones.
Finalmente, el organismo enfatizó que estas herramientas deben ser utilizadas como un complemento educativo y no como sustituto de actividades esenciales para el desarrollo integral, como el deporte, la convivencia familiar y la interacción social.
En un contexto de transformación digital, las aplicaciones educativas se consolidan como aliadas del aprendizaje, siempre que su uso sea responsable y acorde a las necesidades de cada niño.