Cada día, la tuberculosis arrebata la vida de 3,425 personas y contagia a otras 30,000. Esta enfermedad, considerada una de las infecciones más letales del mundo, sigue siendo un desafío global, con más de 10 millones de casos reportados anualmente y 1.25 millones de muertes.
En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una nueva alerta sobre el impacto de esta enfermedad, que ha vuelto a convertirse en la principal causa de muerte por un patógeno infeccioso, superando a la COVID-19. Aunque existen tratamientos efectivos, el acceso desigual a la atención médica, la falta de financiamiento y la resistencia a los fármacos dificultan su erradicación.
Una amenaza global con rostro de desigualdad
Aunque la tuberculosis está presente en todo el mundo, su impacto es desproporcionado. Según la OMS, solo cinco países concentran el 56% de los casos globales:
- India (26%)
- Indonesia (10%)
- China (6.8%)
- Filipinas (6.8%)
- Pakistán (6.3%)
Por género, los hombres representan el 55% de los casos, mientras que las mujeres el 33% y los niños y adolescentes el 12%. Además, la enfermedad afecta con mayor gravedad a los sectores más vulnerables, con factores de riesgo como la desnutrición, el VIH, el consumo de alcohol, el tabaquismo y la diabetes.
Uno de los aspectos más alarmantes es el costo económico de la enfermedad. Al menos la mitad de los hogares afectados deben destinar más del 20% de sus ingresos en diagnóstico y tratamiento, lo que los sumerge en la pobreza y dificulta su recuperación.
La tuberculosis multirresistente: una crisis sanitaria en ascenso
Otro desafío que preocupa a la comunidad médica es la tuberculosis multirresistente, una forma más agresiva de la enfermedad que no responde a los antibióticos convencionales. En 2023, solo dos de cada cinco personas con tuberculosis farmacorresistente recibieron tratamiento, lo que representa una amenaza para la seguridad sanitaria global.
La OMS enfatiza que la tuberculosis es prevenible y curable, pero el acceso tardío al diagnóstico y los tratamientos insuficientes siguen costando vidas. A pesar de que se estima que una cuarta parte de la población mundial está infectada con el bacilo tuberculoso, entre el 5% y el 10% desarrollará la enfermedad.