Los delitos federales relacionados con piratería y falsificación de marcas registraron un repunte en México tras haber alcanzado su nivel más bajo en 2022, de acuerdo con cifras oficiales que evidencian un cambio en la dinámica del comercio ilegal en el país.
Las carpetas de investigación por violaciones a la Ley de la Propiedad Industrial pasaron de 907 casos en 2022 a mil 391 en 2024 y mil 389 en 2025, lo que representa un incremento de 53.1 por ciento respecto al mínimo registrado hace tres años. Este aumento rompe con la tendencia a la baja que se mantenía desde 2016, cuando se contabilizaron más de 3 mil denuncias tras una serie de reformas legales y operativos comerciales.
Autoridades de seguridad atribuyen este repunte a una transformación en los esquemas de distribución. La venta de mercancía apócrifa dejó de concentrarse en puestos visibles para trasladarse a redes más complejas que incluyen bodegas, naves industriales, comercio electrónico y envíos por paquetería, lo que dificulta su detección.
Actualmente, se han identificado cargamentos completos almacenados en espacios industriales, así como cadenas de abastecimiento que distribuyen productos ilegales a mercados físicos y plataformas digitales en todo el país.
En este contexto, destaca el caso de la plaza Izazaga 89, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México, que continúa operando sin restricciones a pesar de haber sido clausurada en noviembre de 2024 durante un operativo federal encabezado por la Secretaría de Economía y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
En aquella intervención, en la que participaron más de 100 elementos y marinos armados, se aseguraron mercancías de origen asiático presuntamente introducidas de contrabando. Incluso, el entonces titular de Economía, Marcelo Ebrard, advirtió sobre la posible aplicación de la extinción de dominio del inmueble.
El operativo ocurrió en medio de tensiones comerciales con Donald Trump, quien había anunciado aranceles de hasta 60 por ciento a productos chinos y señalado a México como posible puerta de entrada de mercancías asiáticas hacia Estados Unidos.
Pese a ello, el inmueble fue reabierto meses después y actualmente mantiene la comercialización de productos electrónicos, juguetes, ropa y calzado con marcas presuntamente falsificadas.
De cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026, comerciantes ya ofrecen camisetas de la Selección Mexicana con logotipos de Adidas a precios que oscilan entre los 200 y 400 pesos, muy por debajo de los productos originales, cuyo costo puede superar los 3 mil pesos en tiendas oficiales.
Durante recorridos en la zona, vendedores reconocen abiertamente que se trata de mercancía “clon”, aunque aseguran que mantiene una calidad aceptable, lo que refleja la normalización de este tipo de comercio.
Las autoridades advierten que estos productos suelen ingresar al país mediante contenedores o cargamentos con documentación irregular o marcas imitadas, facilitando su posterior distribución en mercados, tianguis y plataformas digitales, en un fenómeno que continúa expandiéndose y desafiando los mecanismos de control.