A una semana de los hechos de violencia que sacudieron a Puerto Vallarta, las playas del destino turístico registran una afluencia habitual de visitantes y prestadores de servicios, en lo que autoridades y empresarios consideran un retorno gradual a la normalidad.
Desde las primeras horas de este domingo, pescadores retomaron sus labores cotidianas, mientras residentes y turistas caminaron por la franja costera. Asimismo, prestadores de servicios turísticos reinstalaron camastros y sombrillas, en contraste con los días posteriores a los incidentes, cuando la actividad se redujo debido a la incertidumbre.
De acuerdo con reportes oficiales, los hechos violentos incluyeron la quema de más de 200 vehículos, incendios en al menos medio centenar de comercios, la fuga de 23 internos de un centro penitenciario y la muerte de un custodio. La ciudad fue una de las más afectadas por estos ataques, que provocaron operativos de seguridad en distintos puntos del municipio.
Pese a ello, autoridades estatales y federales mantienen vigilancia en la zona turística y comercial, con el objetivo de garantizar la seguridad de residentes y visitantes. Hasta el momento, la actividad económica y turística continúa en funcionamiento, uno de los principales pilares económicos de este destino del Pacífico mexicano.