El uso de chatbots de inteligencia artificial entre adolescentes ya no se limita a tareas escolares o entretenimiento. Un estudio realizado por investigadores de la Florida Atlantic University y la University of Wisconsin–Eau Claire reveló que miles de jóvenes recurren a estas herramientas digitales en busca de amistad, consejos personales e incluso apoyo emocional y de salud mental, una tendencia que especialistas consideran preocupante por los riesgos asociados.
La investigación, publicada en la revista científica Journal of Adolescence, encuestó a 3 mil 466 adolescentes estadounidenses de entre 13 y 17 años para analizar los patrones de interacción con chatbots de IA y los posibles efectos negativos derivados de su uso.
Los resultados muestran que el 60.2% de los adolescentes ha utilizado estas plataformas al menos una o dos veces, mientras que aproximadamente uno de cada 20 afirmó emplearlas diariamente. El entretenimiento continúa siendo la principal razón de uso, mencionada por el 85% de los encuestados; sin embargo, el estudio detectó un creciente acercamiento emocional hacia estas herramientas tecnológicas.
De acuerdo con los hallazgos, el 65.6% de los jóvenes usuarios afirmó utilizar chatbots para pedir consejos u orientación, el 60.1% los usa como una forma de amistad y casi la mitad —49.2%— busca apoyo emocional o relacionado con salud mental. Además, más de un tercio admitió recurrir a la IA para encontrar compañía romántica.
El análisis también reveló diferencias demográficas en el uso de estas tecnologías. Los adolescentes varones reportaron una utilización significativamente mayor que las mujeres, mientras que jóvenes blancos, afroamericanos y multirraciales registraron tasas más altas de uso que los adolescentes hispanos.
Los investigadores advirtieron que, aunque los chatbots pueden ofrecer beneficios educativos, creativos y de acompañamiento para personas aisladas, también existe una exposición considerable a interacciones problemáticas y potencialmente peligrosas.
Casi un tercio de los participantes aseguró que algún chatbot les solicitó información personal que los hizo sentir incómodos. Otros adolescentes reportaron haber sentido vigilancia, presión para revelar secretos o haber sostenido conversaciones inapropiadas.
El estudio también documentó casos de manipulación y desinformación: alrededor del 23% dijo sentirse presionado por un chatbot y el 17% afirmó que estas herramientas compartieron información falsa sobre ellos.
Uno de los hallazgos más alarmantes fue que entre el 13% y el 19% de los adolescentes señaló que los chatbots promovieron conductas con consecuencias reales, entre ellas actividades de riesgo, acciones poco éticas o ilegales e incluso autolesiones o pensamientos suicidas.
El autor principal de la investigación, Sameer Hinduja, señaló que los resultados evidencian la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial conversacional dirigidos o accesibles a menores de edad.
“Cuando casi la mitad de los jóvenes usuarios reportan haber sufrido daños, indica que las medidas de seguridad existentes son insuficientes. No hablamos solo de incidentes aislados”, advirtió el especialista.
Hinduja también llamó a las familias y adultos responsables a mantenerse atentos al tipo de interacción que los adolescentes sostienen con estas plataformas, fomentando conversaciones abiertas sobre los beneficios y riesgos del uso de inteligencia artificial en la vida cotidiana.