El emblemático roble milenario conocido como Major Oak, de aproximadamente mil 200 años de antigüedad y estrechamente vinculado a la leyenda de Robin Hood, ha sido declarado muerto luego de que esta primavera no presentara brotes de hojas, informaron autoridades de conservación en el Reino Unido.
La Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB, por sus siglas en inglés) confirmó el deceso del árbol ubicado en el histórico bosque de Sherwood, uno de los símbolos naturales más visitados del país. “Que el árbol no haya producido hojas este año es desgarrador para todos”, expresó Hollie Drake, representante de la organización.
El Major Oak ha sido durante siglos un referente cultural y turístico debido a la tradición que lo vincula con Robin Hood, el legendario forajido del siglo XIII que, según la historia popular, se refugiaba en el bosque mientras era perseguido por el sheriff de Nottingham. Su imponente tamaño, con ramas retorcidas y una amplia copa, lo convirtió en uno de los árboles más fotografiados del Reino Unido.
Sin embargo, especialistas señalaron que la intensa afluencia de visitantes a lo largo de décadas compactó el suelo alrededor del árbol, lo que impidió la adecuada filtración de agua hacia sus raíces. A ello se suman intervenciones humanas para sostener sus ramas mediante cables y estructuras de soporte, así como los efectos del cambio climático, que ha intensificado las olas de calor y las sequías en la región.
De acuerdo con expertos en conservación, el sistema de raíces del árbol ya se encontraba severamente dañado, “estrangulado y sin nutrientes”, lo que habría acelerado su deterioro irreversible.
Ed Pyne, del Woodland Trust, comparó a los árboles antiguos con “los rinocerontes blancos de la conservación en el Reino Unido”, al advertir que su declive suele ocurrir de manera silenciosa. “Salvarlos es vital para la salud del mundo en el que vivimos y, sin embargo, la mayoría desaparece sin el reconocimiento ni el cuidado que recibió el Major Oak”, señaló.
El árbol, que sobrevivió a siglos de historia, había escapado en el pasado a rumores sobre su muerte y a intentos de tala, siendo protegido desde la década de 1970 mediante una valla de conservación. Su fama se consolidó desde finales del siglo XVIII, cuando fue documentado en estudios sobre robles que atrajeron a miles de visitantes al bosque de Sherwood.
Más allá de su valor legendario, el bosque es reconocido por la calidad de sus robles, utilizados históricamente en la construcción de barcos de la Marina Real británica bajo el mando del vicealmirante Horatio Nelson, así como en estructuras emblemáticas como la Catedral de San Pablo en Londres.
Tras su muerte, la RSPB aseguró que el Major Oak permanecerá como un monumento natural dentro del bosque de Sherwood. “Seguirá en pie en el corazón del bosque como parte de la leyenda de Robin Hood”, afirmó Drake, al destacar que, incluso en su estado final, el árbol continuará aportando al ecosistema forestal como hábitat y soporte natural para diversas especies.