México enfrenta un desafío estructural en materia educativa al registrar a 3.1 millones de niñas y niños de entre 6 y 8 años en riesgo de desarrollar rezagos en lectura y escritura durante los primeros años de primaria, de acuerdo con el estudio Comprender el riesgo, actuar con urgencia, elaborado por el Instituto de Evidencia Educativa.
El informe revela que el 48% de los estudiantes mexicanos que cursan primero, segundo y tercer grado de primaria atraviesan su proceso de alfabetización inicial en contextos asociados con exclusión educativa o dificultades persistentes de aprendizaje, una proporción que ubica al país entre los de mayor volumen de población infantil afectada en América Latina.
A nivel regional, la problemática alcanza dimensiones alarmantes. El estudio estima que 10.1 millones de niñas y niños —equivalentes al 48% de quienes se encuentran en la etapa de alfabetización inicial— enfrentan condiciones que ponen en riesgo el desarrollo de habilidades fundamentales para aprender a leer y escribir antes de cumplir los nueve años.
Como parte del análisis, los investigadores desarrollaron el Indicador de Riesgo para la Alfabetización Inicial (IRA), una herramienta diseñada para identificar de manera preventiva a los menores que podrían enfrentar rezagos educativos. A diferencia de las evaluaciones tradicionales, que detectan las brechas cuando ya se han consolidado, el IRA combina información sobre exclusión escolar y privación del aprendizaje para anticipar escenarios de riesgo.
Miguel Székely, director del Centro de Estudios Educativos y Sociales, señaló que los bajos niveles de comprensión lectora observados al finalizar la educación primaria suelen ser la consecuencia de problemas que comienzan durante los primeros años de escolarización.
El especialista subrayó que la evidencia internacional demuestra que las intervenciones tempranas son más eficaces, equitativas y menos costosas que las estrategias de recuperación implementadas cuando el rezago ya se encuentra consolidado.
Aunque países como Argentina (59%) y Colombia (51%) presentan una mayor proporción de menores en riesgo, el tamaño del sistema educativo mexicano convierte al país en uno de los que concentran el mayor número absoluto de niñas y niños afectados. Junto con Brasil, México reúne aproximadamente 6.4 millones de menores en esta condición, lo que representa el 64% del total regional analizado.
El informe advierte que muchos sistemas educativos identifican las dificultades de aprendizaje de manera tardía, cuando las oportunidades de intervención son más limitadas. Por ello, propone centrar la atención en el periodo comprendido entre los 6 y los 8 años, considerado una etapa decisiva para consolidar las habilidades básicas de lectura y escritura.
Los especialistas concluyen que fortalecer la alfabetización inicial no solo mejora el desempeño académico futuro, sino que también constituye una herramienta clave para reducir las desigualdades educativas. En ese sentido, llaman a implementar políticas preventivas que permitan detectar oportunamente a los estudiantes en riesgo y evitar que las brechas de aprendizaje se conviertan en rezagos permanentes.