México fortalecerá su infraestructura de energías limpias con la construcción de un nuevo parque solar que incorporará, por primera vez en este proyecto, un sistema de almacenamiento mediante baterías para conservar parte de la electricidad generada durante el día y utilizarla cuando disminuya la producción solar o aumente la demanda.
La inversión, superior a los 160 millones de euros —más de 3 mil millones de pesos—, contempla una planta fotovoltaica de 420 megavatios pico (MWp) y un sistema de almacenamiento de energía con baterías (BESS) de 150 megavatios, una tecnología que busca resolver uno de los principales desafíos de la generación solar: su intermitencia.
El proyecto fue adjudicado al grupo español Aldesa, empresa especializada en infraestructura y energía y propiedad de China Railway Construction Corporation (CRCC), que será responsable de todas las etapas de la obra, desde la ingeniería y construcción hasta la puesta en operación del complejo.
La nueva infraestructura también incluirá una red de interconexión en alta tensión de 400 kilovoltios y más de 24 kilómetros de líneas de transmisión entre nuevas subestaciones, con el objetivo de integrar la energía generada al Sistema Eléctrico Nacional.
El desarrollo representa un paso relevante para la transición energética del país, ya que los sistemas de almacenamiento con baterías comienzan a consolidarse como un elemento indispensable para incrementar la participación de fuentes renovables sin comprometer la estabilidad del suministro eléctrico.
A diferencia de los parques solares tradicionales, este tipo de infraestructura permitirá almacenar parte de la energía producida durante las horas de mayor radiación solar y liberarla posteriormente, ya sea durante la noche o en momentos de alta demanda, reduciendo la dependencia de centrales eléctricas convencionales.
La adjudicación ocurre en un contexto de creciente demanda energética impulsada por el fenómeno del nearshoring, la expansión de la industria manufacturera y el desarrollo de centros de datos, sectores que requieren un suministro eléctrico cada vez más confiable.
De acuerdo con proyecciones del sector energético, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) analiza incorporar más de 4 mil 600 megavatios de capacidad fotovoltaica y alrededor de 2 mil 400 megavatios de generación eólica como parte de un plan para sumar aproximadamente 32 mil megavatios de nueva capacidad eléctrica hacia el final de la década, con cerca del 70% proveniente de fuentes renovables.
La estrategia también contempla ampliar el uso de sistemas de almacenamiento con baterías. Uno de los proyectos más avanzados se desarrolla en la Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado, en Puerto Peñasco, Sonora, donde ya operan 72 megavatios de almacenamiento y se prevé incorporar otros 174 megavatios en las siguientes etapas.
Con este nuevo parque solar, México avanza hacia un modelo energético en el que la capacidad para almacenar electricidad será tan estratégica como la generación de energía limpia, fortaleciendo la seguridad energética y la integración de tecnologías renovables en el sistema eléctrico nacional.