La sequía asociada al fenómeno de El Niño ha desencadenado una crisis en el Corredor Seco centroamericano y pone en riesgo la vida y la salud de alrededor de siete millones de personas en Guatemala, Honduras y El Salvador, alertó Oxfam en un informe publicado este lunes.
El documento, titulado “La sequía, los cultivos y el corredor seco centroamericano: Evidencias de una crisis en evolución en Guatemala, Honduras y El Salvador por el impacto de El Niño”, analiza las condiciones que enfrentan comunidades rurales afectadas por las irregularidades climáticas, las pérdidas agrícolas, las restricciones para acceder al agua, la reducción de ingresos y el deterioro de la seguridad alimentaria.
Iván Aguilar, gerente humanitario de Oxfam para Centroamérica, señaló que el fenómeno continúa provocando una crisis severa en la región y advirtió que casi 100 por ciento de la producción de alimentos podría haberse perdido en las zonas evaluadas.
El estudio examinó alrededor de 350 comunidades de los tres países y documentó los efectos de la sequía sobre sus condiciones de vida. De acuerdo con Aguilar, la falta de lluvias ha sido particularmente grave y las perspectivas para los próximos meses son poco alentadoras.
El especialista anticipó que existe una alta probabilidad de que también se pierda la cosecha postrera, correspondiente a la segunda temporada de cultivo y recolección de granos básicos en Mesoamérica.
La crisis se concentra especialmente en el maíz y el frijol, alimentos fundamentales para los hogares rurales. Oxfam señaló que durante agosto la ausencia de lluvias agravó las condiciones y provocó pérdidas generalizadas de las cosechas.
A las pérdidas agrícolas se suman el incremento en los precios de los alimentos y la reducción de oportunidades laborales en el campo, debido a que la menor producción disminuye la contratación de trabajadores agrícolas. Estos factores, advirtió Aguilar, están profundizando la inseguridad alimentaria entre las familias afectadas.
El informe también destaca que los impactos no son iguales para toda la población, pues afectan con mayor intensidad a mujeres, niñas, niños y hogares que ya se encontraban en condiciones de vulnerabilidad.
Oxfam advirtió que la situación podría deteriorarse todavía más durante los próximos meses si persiste la ausencia de precipitaciones, mientras que la limitada respuesta gubernamental y la insuficiente inversión en las comunidades rurales contribuyen a profundizar la crisis.
Ante este escenario, la organización llamó a los gobiernos de Guatemala, Honduras y El Salvador, así como a organismos internacionales, a ampliar la asistencia alimentaria, fortalecer los apoyos económicos para las familias afectadas y garantizar el acceso al agua.
También pidió incrementar las inversiones destinadas a la adaptación al cambio climático, con el objetivo de fortalecer la capacidad de las comunidades rurales del Corredor Seco para enfrentar futuras sequías y reducir su vulnerabilidad ante los fenómenos climáticos extremos.