El cáncer se ha convertido en la principal causa de muerte entre la población latina de Estados Unidos, que registra una mayor incidencia de algunos tipos de tumores prevenibles en comparación con la población blanca no hispana, de acuerdo con un informe publicado por la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés).
El documento advierte que las mujeres latinas tienen una tasa de cáncer de cuello uterino 36% más alta que las mujeres blancas, mientras que la incidencia de cáncer de hígado y estómago entre los hispanos es aproximadamente el doble. Estos padecimientos están relacionados, en parte, con infecciones que pueden prevenirse o tratarse oportunamente.
Las estimaciones de la ACS indican que alrededor de 229 mil 900 hispanos recibirán un diagnóstico de cáncer durante este año, mientras que 54 mil 200 morirán a consecuencia de la enfermedad. Las cifras corresponden a una comunidad de aproximadamente 68 millones de personas, equivalente al 20% de la población estadounidense.
Uno de los principales obstáculos para reducir estas cifras es el acceso limitado a los servicios de salud. Según el informe, el 25% de los hispanos de entre 18 y 64 años carece de seguro médico, una proporción tres veces mayor que la registrada entre la población blanca no hispana.
Esta situación puede dificultar el acceso a pruebas de detección, consultas médicas y tratamientos oportunos, lo que incrementa el riesgo de que algunos tipos de cáncer sean diagnosticados en etapas avanzadas.
El panorama es particularmente preocupante en Puerto Rico, donde la incidencia del cáncer de cuello uterino es 73% superior a la de las mujeres blancas no latinas y 32% mayor que la de otras mujeres latinas que viven en Estados Unidos.
Rebecca Siegel, directora científica de la ACS y coautora del informe, destacó que el cáncer cervicouterino es prácticamente prevenible, pero las mujeres latinas continúan enfrentando rezagos en materia de prevención, especialmente en Puerto Rico, donde se registran las tasas más elevadas de Estados Unidos.
Los resultados subrayan la necesidad de fortalecer la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), las pruebas de detección, la atención médica preventiva y el acceso a servicios de salud, con especial atención a las comunidades que enfrentan mayores barreras económicas y de cobertura médica.