El consumo de alcohol representa un factor de riesgo para desarrollar diversos tipos de cáncer, por lo que especialistas de la Red de Acción sobre el Alcohol (RASA) y del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) llamaron a fortalecer las medidas de prevención y regulación en México.
Durante la presentación de la campaña “El alcohol causa cáncer”, los expertos señalaron que en 2022 se atribuyeron 4 mil 695 muertes por cáncer a factores relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas. Además, un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) estima que reducir su consumo podría prevenir al menos 21 mil 908 casos de cáncer de mama durante los próximos 10 años.
Los especialistas advirtieron que existe evidencia científica sobre la relación entre el alcohol y el desarrollo de tumores malignos en distintas partes del organismo, particularmente en boca, faringe, laringe, esófago, hígado, colon y recto, así como en las mamas.
Alonso Robledo, vocero de RASA, explicó que la campaña busca difundir información sobre los riesgos asociados al consumo de bebidas alcohólicas y promover una mayor conciencia entre la población.
El representante sostuvo que el vínculo entre el alcohol y el cáncer no constituye una opinión, sino una conclusión respaldada por investigaciones científicas. Añadió que comunicar estos riesgos permite que las personas cuenten con información para tomar decisiones sobre su salud y que las autoridades fortalezcan las acciones preventivas.
Por su parte, Yahaira Ochoa Ortiz, integrante de la organización Salud Justa Mx, señaló que el consumo de alcohol está influido por factores sociales y comerciales, entre ellos la amplia disponibilidad de bebidas, la publicidad y sus precios accesibles.
Advirtió que estas condiciones contribuyen a normalizar la ingesta y pueden dificultar que la población identifique sus consecuencias para la salud.
PIDEN REGULAR LA PUBLICIDAD Y ACTUALIZAR IMPUESTOS
Ante este panorama, las organizaciones solicitaron una política pública integral sustentada en evidencia científica, que contemple restricciones a la disponibilidad de bebidas alcohólicas, una regulación más estricta de su publicidad y la actualización del esquema fiscal mediante el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
De acuerdo con los especialistas, estas medidas podrían contribuir a reducir el consumo y prevenir enfermedades asociadas, incluidos algunos tipos de cáncer. También señalaron la necesidad de contrarrestar la influencia comercial de la industria y fortalecer las estrategias de salud pública.
Las cifras presentadas durante la conferencia muestran la amplia presencia del alcohol en México. En la población general, el consumo alguna vez en la vida alcanzó una prevalencia de 73.7 por ciento.
Entre las mujeres, este indicador aumentó de 62.6 a 69.3 por ciento, aunque el consumo continúa siendo mayor entre los hombres. En adolescentes de 12 a 17 años, 33.9 por ciento reportó haber consumido alcohol, equivalente a aproximadamente uno de cada tres jóvenes.
Si bien este porcentaje representa una disminución frente al 39.6 por ciento registrado en 2016, los especialistas consideraron necesario mantener y reforzar las medidas dirigidas a prevenir el consumo entre menores de edad.
PREVENCIÓN ANTES DE QUE APAREZCA LA ENFERMEDAD
La doctora Selene Guzmán, del Instituto Nacional de Cancerología, destacó que el conocimiento de los riesgos asociados al alcohol debe traducirse en acciones preventivas oportunas, sin esperar a que las personas desarrollen etapas avanzadas de una enfermedad.
La especialista señaló que las campañas de información permiten visibilizar las consecuencias del consumo de bebidas alcohólicas, que en ocasiones son minimizadas pese a su relación con diversos padecimientos.
Los participantes coincidieron en que la prevención requiere tanto información accesible para la ciudadanía como políticas públicas que reduzcan los factores que favorecen el consumo.
La campaña “El alcohol causa cáncer” busca colocar esta relación en el centro de la conversación pública y promover decisiones y medidas institucionales orientadas a disminuir los riesgos para la salud de la población mexicana.