El crecimiento sostenido del comercio electrónico en México no solo ha modificado los hábitos de consumo, sino que comienza a tensionar de manera visible la vida cotidiana de las ciudades.
De acuerdo con un reporte de El Economista, el e-commerce cerró 2025 con una expansión anual de 20%, un ritmo que ya impacta de forma directa en la logística urbana, particularmente en la llamada “última milla”, la fase final del proceso de entrega.
Hugo Pérez, director de Operaciones y socio de Proximity Parks, explicó al diario que durante los meses de noviembre y diciembre de 2025 el volumen de operaciones en naves de última milla aumentó 40% respecto a un mes promedio. “Desde un solo almacén es posible procesar y enviar un promedio de 1.2 millones de paquetes mensuales”, señaló, una cifra que ilustra la presión creciente sobre la infraestructura logística dentro de las zonas urbanas.
El problema, advirtió el directivo, es que la oferta de espacios industriales y logísticos no ha crecido al mismo ritmo que la demanda. El comercio electrónico ha mantenido tasas de crecimiento de doble dígito durante seis años consecutivos, mientras que el desarrollo de edificios logísticos urbanos se ha quedado rezagado, generando un déficit que ya se considera estructural.
Este desfase ocurre en un contexto de transformación profunda del consumo. Más de 67 millones de mexicanos realizan compras en línea y 40% lo hace de forma semanal. Sin embargo, ante la escasez de espacios dentro de las ciudades, más de 90% del inventario industrial de las grandes urbes se ubica en la periferia, lo que obliga a realizar entregas desde zonas alejadas.
“Esto encarece mucho la última milla, se requieren más vehículos para completar las rutas, el servicio es más lento y también genera un impacto negativo en el medio ambiente por una mayor generación de emisiones contaminantes”, advirtió Pérez.
El impacto del comercio electrónico también se extiende a la infraestructura aeroportuaria. El volumen de carga aérea aumentó entre 30% y 40% tanto en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) como en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, según la Asociación Nacional de Almacenes Fiscalizados. En 2025, el AIFA se posicionó como el aeropuerto con mayor carga internacional del país, al movilizar más de 396 mil toneladas, de acuerdo con datos de la Agencia Federal de Aviación Civil.
A nivel urbano, el incremento de entregas ha multiplicado la presencia de camiones, furgonetas, motocicletas y bicicletas de reparto en calles y avenidas. De acuerdo con estimaciones citadas por El País, el número de vehículos de entrega en las cien ciudades más importantes del mundo crecerá 36% entre 2019 y 2030, con consecuencias directas en la calidad del aire y las emisiones contaminantes.
Pese a los retos, la última milla se perfila como un negocio de alto valor. Según T21, este mercado en México podría superar los 3 mil 600 millones de dólares hacia 2030, impulsado por una tasa de crecimiento anual de 7.4%. Facundo Schinnea, cofundador y CEO de pickit, advirtió que se trata de una de las etapas “más costosas y sensibles” de la cadena logística, al impactar directamente en la experiencia del consumidor.
Al mismo tiempo, especialistas del sector inmobiliario anticipan que la demanda de espacios industriales cercanos a zonas de alta densidad poblacional seguirá aumentando, elevando los costos del suelo y transformando barrios completos en nodos logísticos. El resultado, coinciden, es una ciudad cada vez más diseñada para mover paquetes, con el desafío pendiente de equilibrar eficiencia comercial y calidad de vida urbana.