El gobierno de Estados Unidos anunció la reclasificación de la marihuana medicinal como una sustancia de menor riesgo, una medida que busca facilitar su investigación científica y ampliar su uso terapéutico, sin modificar su estatus ilegal a nivel federal para fines recreativos.
El fiscal general interino, Todd Blanche, informó que el Departamento de Justicia de Estados Unidos aplicó de forma inmediata el cambio para la marihuana aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos y aquella autorizada por legislaciones estatales.
Con esta decisión, el cannabis pasa de la categoría I —reservada para drogas sin uso médico reconocido y alto potencial adictivo, como la heroína— a la categoría III, donde se encuentran sustancias con aplicaciones médicas aceptadas, como la ketamina. Este ajuste regulatorio responde a una orden ejecutiva firmada en diciembre por el presidente Donald Trump.
Blanche adelantó que el gobierno prevé una audiencia acelerada para evaluar la reclasificación total de la marihuana, proceso que podría concretarse en junio. Según el funcionario, esta medida permitirá desarrollar estudios más rigurosos sobre la seguridad y eficacia del cannabis, así como ampliar el acceso de los pacientes a tratamientos basados en evidencia.
Actualmente, el uso recreativo de la marihuana es legal en 24 estados y en Washington D.C., aunque continúa prohibido a nivel federal, lo que mantiene un escenario regulatorio fragmentado en el país.
La administración Trump, junto con el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., ha promovido una agenda orientada a ampliar la investigación de sustancias controladas con potencial terapéutico, especialmente para enfermedades graves y trastornos mentales.
En este contexto, el gobierno también ha impulsado el estudio de psicodélicos como el LSD, la psilocibina y la ibogaína como alternativas para tratar padecimientos como la depresión. La estrategia contempla una inversión cercana a 50 millones de dólares, provenientes de fondos existentes del Departamento de Salud, para apoyar programas estatales enfocados en estos tratamientos.
La reclasificación de la marihuana medicinal marca un cambio relevante en la política de drogas estadounidense, al abrir la puerta a un mayor desarrollo científico sin abandonar, por ahora, las restricciones federales sobre su uso recreativo.