Un descubrimiento arqueológico en el norte de Grecia permitió identificar el complejo educativo donde Aristóteles habría impartido clases al joven Alejandro Magno, antes de que se convirtiera en uno de los conquistadores más importantes de la Antigüedad y extendiera su imperio desde Grecia hasta la India.
El hallazgo se localiza en la antigua ciudad macedonia de Mieza, en la región de Emacia, donde las excavaciones encabezadas por la arqueóloga Angelikí Kottaridi revelaron un conjunto de edificios que abarca aproximadamente tres hectáreas y que, de acuerdo con la investigadora, corresponde a la escuela fundada por Filipo II, padre de Alejandro.
El complejo cuenta con salones de enseñanza, espacios para banquetes, un pabellón deportivo, un estadio de atletismo y una pista cubierta para correr. Entre los materiales recuperados destacan monedas, piezas de cerámica y cuatro estiletes de escritura utilizados por los estudiantes de aquella época.
De acuerdo con los relatos del historiador romano Plutarco, Alejandro Magno fue alumno de Aristóteles entre los 13 y los 16 años. Durante ese periodo recibió formación en ética, política, literatura y ciencias naturales, conocimientos que formaron parte de su educación antes de asumir responsabilidades militares y políticas.
La escuela de Mieza era considerada un centro de formación para los hijos de las familias más importantes de Macedonia. Además de recibir instrucción intelectual, los estudiantes aprendían tácticas y estrategias militares y realizaban entrenamiento físico para prepararse como futuros guerreros y dirigentes.
Uno de los elementos más destacados del recinto es una pista cubierta de aproximadamente 200 metros, conocida como xystós, que contaba con 64 columnas dóricas y permitía continuar las actividades deportivas durante las jornadas de frío o calor extremos.
Las excavaciones también permitieron descubrir un conjunto de habitaciones contiguas a las aulas, con una antesala y dos salones de banquetes. En estos espacios se conservan pisos de mosaico y plataformas elevadas donde se colocaban divanes para recibir hasta 20 comensales.
La arqueóloga Kottaridi destacó que diversos elementos arquitectónicos y decorativos del complejo guardan semejanzas con los del palacio real macedonio de Aigai, actual Vergina, donde residieron Filipo II y Alejandro Magno.
Uno de los aspectos más relevantes del descubrimiento es la información que aporta sobre el desarrollo de la educación organizada en la Antigüedad. Según la investigadora, estos centros muestran que la formación integral impulsada desde el Estado también tuvo un papel fundamental en Macedonia, más allá de las escuelas privadas que caracterizaban a ciudades como Atenas.
Los gimnasios macedonios combinaban la enseñanza de las letras, la lengua y la cultura griegas con la preparación física y militar. Este modelo educativo acompañó posteriormente las campañas de Alejandro y contribuyó a la expansión de la cultura helénica por los territorios conquistados.
A partir del año 334 antes de Cristo, Alejandro inició una campaña militar que le permitió derrotar al Imperio persa y extender sus dominios por Egipto, Asia Central y territorios cercanos al valle del río Indo. Durante sus conquistas fundó numerosas ciudades, entre ellas Alejandría, en Egipto, donde la educación y la difusión del conocimiento griego adquirieron un papel central.
La influencia de este modelo educativo llegó incluso a regiones tan lejanas como el actual Afganistán, donde se han identificado instalaciones de características similares en la antigua ciudad helenística de Ai-Khanoum.
Las excavaciones arqueológicas en Mieza comenzaron en 2024 y continuarán durante este año, con trabajos enfocados en el pabellón deportivo y las aulas de enseñanza.
El descubrimiento ofrece nuevas evidencias sobre la formación de Alejandro Magno y permite conocer mejor cómo la educación, el entrenamiento militar y la cultura fueron elementos fundamentales en la construcción y expansión del mundo helenístico.