Keiko Fujimori juró este miércoles como presidenta de Perú para el periodo 2026-2031, con lo que marcó el regreso del fujimorismo al poder después de casi 26 años. En su primer mensaje como jefa del Estado, prometió respetar el periodo constitucional de cinco años, reforzar la seguridad pública, impulsar la economía y enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño.
La dirigente de derecha asumió el cargo tras imponerse en la segunda vuelta electoral al candidato de izquierda Roberto Sánchez por una diferencia inferior a 50 mil votos, uno de los márgenes más estrechos en la historia reciente del país.
Durante la ceremonia de investidura realizada en el Congreso, Fujimori buscó disipar las dudas de la oposición sobre una posible permanencia en el poder, al asegurar que su administración concluirá en 2031.
«Empezaremos a escribir nuestro futuro por los próximos cinco años, ni un día más», afirmó la mandataria, quien dijo asumir la Presidencia «con profunda humildad» y consciente de la responsabilidad que representa conducir el destino del país.
La toma de protesta reunió a diez jefes de Estado y de Gobierno, además del rey de España, Felipe VI, quienes acudieron a Lima para acompañar el inicio del nuevo gobierno peruano.
Seguridad y combate al crimen organizado
En su discurso, Fujimori colocó la seguridad ciudadana como una de las prioridades de su administración y anunció que las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno en las zonas declaradas en estado de emergencia, en coordinación con la Policía Nacional.
Asimismo, prometió fortalecer a la corporación policial mediante mayor equipamiento y respaldo institucional para enfrentar el avance del crimen organizado y la delincuencia.
«La Policía Nacional recuperará el respeto, el equipamiento y el respaldo político que merece para cumplir con firmeza su misión de defender a los peruanos de bien», sostuvo.
Plan contra El Niño y aumento salarial
La presidenta también presentó un plan nacional de contingencia para prevenir los efectos del fenómeno de El Niño, con obras de limpieza de cauces, protección de riberas y apoyo técnico y financiero para los agricultores afectados por lluvias e inundaciones.
En materia económica, anunció un incremento del 15% al salario mínimo, que pasará de mil 130 a mil 300 soles, acompañado de un bono compensatorio para micro y pequeñas empresas con el objetivo de facilitar la formalización del empleo y mitigar el impacto del aumento en los costos laborales.
Además, señaló que uno de los ejes de su administración será elevar la calidad de vida de la población desde la primera infancia hasta los adultos mayores mediante políticas sociales y económicas.
«Recibo un Estado a la deriva»
Fujimori aseguró que recibe un país con profundas deficiencias institucionales y acusó que el Estado fue debilitado por años de corrupción y falta de visión estratégica.
«Recibo un Estado a la deriva», afirmó al señalar que las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos y, en diversos casos, fueron capturadas por intereses particulares que afectaron la transparencia, la competencia y el desarrollo nacional.
La mandataria sostuvo que impulsará un Estado más eficiente, orientado a facilitar la inversión y reducir los obstáculos para el crecimiento económico.
Llamado a la unidad nacional
En la parte final de su mensaje, la presidenta convocó a las fuerzas políticas, gobernadores y alcaldes a trabajar de manera conjunta para enfrentar los principales desafíos del país.
«Tendamos los puentes del diálogo; pensemos en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones», expresó, al señalar que la pobreza, la inseguridad y la desigualdad deben convertirse en causas comunes por encima de las diferencias ideológicas.
Tras rendir protesta y recibir la banda presidencial, Keiko Fujimori se trasladó al Palacio de Gobierno, donde encabezará la ceremonia de nombramiento de su gabinete ministerial. Entre los principales nombramientos destacan Luis Galarreta como presidente del Consejo de Ministros, Carlos Espá al frente de la Cancillería y Elmer Cuba como ministro de Economía y Finanzas, quienes tendrán la responsabilidad de implementar las primeras acciones del nuevo gobierno peruano.