La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú concluyó el escrutinio al 100% de la segunda vuelta presidencial, celebrada el pasado 7 de junio, y confirmó el triunfo de la candidata de derecha, Keiko Fujimori, quien obtuvo una ajustada victoria sobre el aspirante de izquierda Roberto Sánchez por una diferencia de 49 mil 641 votos.
De acuerdo con los resultados finales, Fujimori alcanzó el 50.135% de los votos válidos, equivalentes a 9 millones 223 mil 396 sufragios, mientras que Sánchez obtuvo el 49.865%, con un total de 9 millones 173 mil 755 votos.
Con este resultado, Perú registra su tercera elección presidencial consecutiva definida por un margen inferior a los 50 mil votos, reflejo de la alta polarización política que caracteriza al país en los últimos procesos electorales.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene previsto proclamar oficialmente a Keiko Fujimori como presidenta electa el próximo 3 de julio. Posteriormente, el 15 de julio recibirá sus credenciales y el 28 de julio asumirá formalmente la Presidencia de la República durante la ceremonia oficial por el Día de la Independencia de Perú.
La victoria representa el primer triunfo presidencial de Fujimori después de tres derrotas consecutivas en segunda vuelta. En sus anteriores intentos fue superada por Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021.
No obstante, Roberto Sánchez, quien contendió respaldado por el encarcelado expresidente Pedro Castillo, anunció que no reconocerá el resultado electoral al insistir en la existencia de un supuesto fraude en la votación emitida en el extranjero. El candidato solicitó sin éxito la anulación de esos sufragios y hasta el momento no ha presentado pruebas que respalden sus acusaciones.
La elección de este año fue considerada una de las más complejas en la historia política peruana debido a la participación de 35 candidatos en la primera vuelta, situación que fragmentó el voto. Fujimori encabezó esa etapa con apenas el 17.19% de los sufragios, seguida por Sánchez con el 12.3%.
El triunfo permitirá a la líder del partido Fuerza Popular gobernar el país durante el periodo 2026-2031, en un contexto marcado por una década de inestabilidad política, durante la cual Perú tuvo ocho presidentes en diez años debido a una sucesión de destituciones y crisis institucionales.
Su llegada al poder también representa el regreso del fujimorismo al Ejecutivo después de 25 años. La última vez que esa fuerza política gobernó fue bajo la administración del expresidente Alberto Fujimori, quien renunció al cargo en el año 2000 desde Japón en medio de un escándalo de corrupción y posteriormente fue condenado a 25 años de prisión por delitos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Durante la campaña, Keiko Fujimori centró su discurso en la promesa de «recuperar el orden» frente al incremento de la inseguridad y el avance del crimen organizado, una de las principales preocupaciones de la población peruana. Asimismo, reivindicó el legado político y económico de su padre, destacando las reformas económicas impulsadas durante su gobierno y la lucha contra los grupos armados Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), un periodo que continúa generando un intenso debate en la vida política del país.