El Gobierno de México prepara un protocolo de atención a la menopausia como parte de una estrategia para fortalecer la salud de las mujeres a lo largo de su vida y combatir los estigmas asociados con esta etapa, cuyo impacto puede extenderse al ámbito laboral, económico y social.
El anuncio se produce meses después de que el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en México y la organización SinReglas presentaran un estudio sobre los efectos de la transición a la menopausia en la participación económica de las mexicanas.
La investigación, que combinó información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), una consulta a 115 mujeres y evidencia cualitativa, encontró que 67% de las participantes experimentó afectaciones en su desempeño laboral o en sus actividades diarias.
Además, siete de cada 10 mujeres consultadas reconocieron que evitan hablar de sus síntomas en el entorno laboral por temor a ser consideradas menos capaces, situación que evidencia el peso de los prejuicios y la falta de información sobre esta transición biológica.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el protocolo contemplará la salud femenina a lo largo del ciclo de vida, incluida la menopausia y la prevención de enfermedades asociadas, como la osteoporosis. También llamó a erradicar las expresiones discriminatorias relacionadas con esta etapa.
Durante su conferencia matutina del martes, la mandataria sostuvo que la menopausia forma parte de la vida y que cada mujer la experimenta de manera diferente, de acuerdo con sus características. Asimismo, calificó de discriminatorio y machista utilizar esta condición para desacreditar o descalificar a una mujer.
Una transición que coincide con años de desarrollo profesional
Especialistas advierten que la menopausia y la perimenopausia pueden coincidir con una etapa de consolidación profesional, cuando muchas mujeres cuentan con experiencia, responsabilidades laborales y posibilidades de crecimiento.
Olga Patricia García Obregón, especialista en epidemiología y estadística que ha colaborado con la Fundación Mexicana para la Salud (Funsalud) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que este proceso suele recibir poca atención pese a sus posibles repercusiones en la vida laboral.
La perimenopausia puede comenzar entre los 40 y 45 años, aunque el momento varía en cada persona. Durante esta transición pueden presentarse sofocos, problemas para dormir, cansancio, dificultades de concentración y alteraciones del estado de ánimo, síntomas que en algunos casos se prolongan durante varios años.
García Obregón advirtió que algunas mujeres llegan a considerar la renuncia a sus empleos debido a estas molestias, sin saber que existen alternativas de atención y tratamientos que pueden ayudarlas a manejar los síntomas.
Por ello, especialistas consideran importante mejorar el acceso a información confiable, atención médica y condiciones laborales que permitan a las mujeres transitar esta etapa sin verse obligadas a abandonar sus actividades profesionales.
La menopausia llega también a la agenda legislativa
El tema ha comenzado a ganar presencia en el Congreso mexicano. En septiembre, el Senado aprobó una propuesta para declarar el 18 de octubre de cada año como el Día Nacional de la Salud en la Menopausia.
La iniciativa aún debe ser avalada por la Cámara de Diputados para completar el proceso legislativo.
Con el protocolo anunciado y el avance de las iniciativas legislativas, la atención a la menopausia busca dejar de ser un tema relegado y convertirse en parte de las políticas de salud pública, con énfasis en la prevención, el tratamiento oportuno y la eliminación de la discriminación en los espacios laborales.