México fortalece su posición en la industria tecnológica mundial al consolidarse como un proveedor estratégico de servidores utilizados en los centros de datos que soportan el desarrollo de la inteligencia artificial (IA).
De acuerdo con un análisis de Standard & Poor’s (S&P) Global, las ventas de estos equipos alcanzaron 136 mil 800 millones de dólares, una cifra que las coloca cerca de los principales rubros de exportación del país y apenas por debajo del sector automotriz y de autopartes, que registró 153 mil 500 millones de dólares en el mismo periodo.
El crecimiento de la industria está impulsado principalmente por las exportaciones hacia Estados Unidos y la integración de empresas globales a las cadenas de suministro mexicanas. Según el reporte, las exportaciones de servidores desde México aumentaron 172.1% anual a junio pasado.
Del total exportado, 93.9% tuvo como destino Estados Unidos, donde los equipos son adquiridos por compañías como Wistron Corporation, Flex Ltd. e Invected Corporation.
El avance de este sector ocurre en un contexto marcado por tensiones comerciales, cambios regulatorios y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, la ubicación geográfica de México, su infraestructura industrial y su capacidad manufacturera continúan favoreciendo la llegada de inversiones vinculadas con tecnología avanzada.
S&P Global consideró que la expansión de la industria electrónica de vanguardia refuerza el atractivo de México como centro de relocalización de operaciones, incluso frente a la incertidumbre comercial generada por los aranceles impuestos por Estados Unidos y la revisión del acuerdo comercial de Norteamérica.
El crecimiento de la inteligencia artificial también ha incrementado la demanda mundial de infraestructura especializada. Los centros de datos requieren grandes cantidades de servidores para procesar y almacenar la información necesaria para el funcionamiento de las nuevas herramientas digitales.
En este escenario, México ha comenzado a ganar relevancia dentro de una cadena tecnológica que anteriormente estaba concentrada en otros mercados, al aprovechar su capacidad manufacturera y su cercanía con Estados Unidos.
La tendencia coloca al país ante una oportunidad para fortalecer su participación en sectores de mayor valor tecnológico y aprovechar el crecimiento mundial de la infraestructura necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial.